Carlos Garfias Merlos

Felicidades a todos los maestros, hoy quiero de una manera muy especial hablarles a todos aquellos que tienen esta vocación de enseñar a los niños, a los adolescentes, a los jóvenes; recuerden que el ser llamados para cumplir esta misión es un privilegio y un regalo que Dios les da; además de ser privilegio también se convierte en una gran responsabilidad.

Piensen siempre en el bien de sus alumnos, piensen en la grandeza adonde pueden llegar los niños, los adolescentes, los jóvenes; ellos son el futuro de la iglesia, el futuro de la sociedad, el futuro del mundo y depende mucho de que los maestros cumplan con su vocación y misión.

Les felicito, recuerden siempre tener presente a Cristo el gran maestro y que dentro de su vocación de su gran misión realicen con alegría esta encomienda tan importante que han recibido de parte de Dios y que se les confía por parte de la sociedad, por parte de la iglesia, por parte de los padres de familia, por parte de todos aquellos que nos preocupa mucho el que sepamos educar.

Hoy insistimos mucho en la educación para la paz, en la educación para el dialogo, en la educación para la conciliación, para la solución de los conflictos, ojalá que a través de su enseñanza ustedes capaciten a los alumnos para que sepan dialogar, para que desarrollen al máximo sus capacidades, sus cualidades y para que puedan ser excelentes participantes de la sociedad de la iglesia del mundo.

Muchas felicidades a todos los maestros la bendición del Dios omnipotente padre, hijo y espíritu santo descienda sobre ustedes y permanezca para siempre, amén.