Alejandro Moreno

La ciudadanía pronto definirá el rumbo que nuestro país tomará no sólo durante lo que resta del actual sexenio, sino para las siguientes décadas, pues el atraso en la lucha contra la pobreza, desigualdad, corrupción, desempleo y violencia que ha significado el gobierno de Morena en solo dos años ha sido catastrófico y ha debilitado profundamente a las instituciones públicas que tanto tiempo nos llevó crear en México en beneficio de todas y todos.

No hay rumbo, no hay proyecto y no hay porvenir en las acciones desarticuladas, improvisadas, insuficientes y negligentes de la actual administración pública federal, y nada nos permite advertir que las cosas cambiarán en 2021, cuando en México sufriremos las consecuencias de la falta de una política económica y fiscal de apoyo.

México tiene un gobierno rico con un pueblo pobre y enfermo

Las y los ciudadanos decidiremos entre quien ha decidido desaparecer el Seguro Popular en medio de la peor catástrofe sanitaria que hayamos experimentado en cien años o entre quienes hemos creado instituciones públicas fuertes y permanentes, que responden a la población y no al grupo en el poder, y que hoy justamente son las que están atendiendo a la población en medio de la adversidad.

Las mujeres mexicanas optarán entre quienes han decidido que las guarderías y albergues son prescindibles y quienes, desde el gobierno y desde la oposición, hemos abrazado e impulsado esas políticas públicas para cortar los círculos viciosos que postran a las mujeres, niñas, niños y adolescentes a una vida de violencia y sufrimiento.

Las personas defensoras de los derechos humanos, periodistas, investigadores, creadores y luchadores ambientales elegirán entre quienes han desparecido fideicomisos y se han gastado los recursos que ya no estarán disponibles para el año entrante y quienes creamos en gobiernos anteriores esos fideicomisos para respaldarlos, protegerlos e impulsarlos.

No hay futuro con Morena

Es por ello que las y los priistas hemos dado muchos pasos adelante, no solo proponiendo y señalando los errores y hechos de corrupción, sino también actuando y creando alianzas estratégicas en bien de México.

“Apertura y renovación para entender cotidianamente lo que exige la sociedad en cada tiempo y lo que el partido tiene la obligación moral de proponer como alternativas”, señalaba el priista campechano don Rafael Rodríguez Barrera, y es la apertura y renovación que nos conduce a la creación de grandes alianzas con la ciudadanía y con otros partidos políticos para frenar el deterioro y retomar el desarrollo social y crecimiento que hoy no existen.

Entre las lecciones que la historia repite hay una de especial importancia: los principios que no se apoyan en la acción, terminan por desaparecer y perderse. De ahí nuestra insistencia en destacar que los principios  que defiende el PRI tienen su sustento en la justicia social y en la democracia.

Nuestro partido defiende convicciones, no intereses. No venimos a cuidar prestigios personales o intereses de grupos privados o políticos. Vamos a cuidar el bien y prosperidad de la nación.

Presidente Nacional del PRI.