proyecto
(Foto: @miseleccionmx)

Por: Toño Sánchez Camacho

Ciudad de México (Rasadeportes.com)- Luego del baile con suecos ante Suecia y de la Samba frente a Brasil en Rusia 2018, a la Selección Mexicana le tocó, para no variar, seguir “bailando con la más fea” en el semestre de resaca post mundialista alrededor del planeta.

El gris desempeño en la derrota del pasado viernes ante Argentina en Córdoba terminó desnudando a una Federación Mexicana de Futbol que no sabe lo qué quiere ni cómo lo quiere y tampoco con quién lo quiere.

En un acto de desidia y arrogancia total, a las “brillantes” cabecitas que toman las decisiones en este bendito futbol se les ocurrió la “notable” idea de tirar a la basura estos seis meses, destinados a la búsqueda del mesías que tome las riendas del “Tri” por los siguientes cuatro años.

Ricardo Ferretti y Tigres le dijeron “Orita no joven” y haciendo el grandísimo favor, “Tuca” asumió como DT interino de un equipo sin pies, cabeza, alma, materia gris y sobretodo materia prima.

El resultado de dicha decisión ha sido a todas luces desastroso, después de Rusia, México ha perdido ante Uruguay, Estados Unidos, Chile y Argentina, obteniendo solo un triunfo frente a Costa Rica en octubre pasado.

No se debe ser juez y parte pero el tema de los “europeos” y su ausencia para estos compromisos sigue dejando mucha tela. Irse con la finta de que están “vetados” por la razón que sea es pecar de inocentes.

Si tipos como Andrés Guardado, Héctor Moreno, Javier Hernández, Héctor Herrera y compañía consideran que no tiene caso venir a estos juegos por no existir un proyecto claro para el futuro, están totalmente en su derecho, así como Ferretti o el DT en turno está en su derecho de convocarlos o no según sea el caso.

Todo parece indicar que el argentino Gerardo Martino será el nuevo seleccionador nacional, para que en él se depositen las ilusiones y sueños de grandeza de un futbol estancado que no aprende de sus errores y, al contrario, los comete en mayor medida.

Sea con Martino, Guardiola, Mourinho, Bielsa o Klopp, el futbol mexicano no evolucionará para bien mientras sus raíces putrefactas y casi milenarias no se corten de cajo de una vez por todas.

A la par de la llegada del “Tata”, se tendría, en la teoría y más bien en las “chaquetas mentales”, que salir del exilio para regresar a la Copa Libertadores y Copa América, reducir el número de extranjeros en la Liga MX y darle total apoyo al proyecto del ex DT del Barcelona.

Bailado con suecos ante suecos, bailado con Samba por la verdeamarela, bailado por Charrúas sin agruras, bailado por Chile (sin albur) y bailado a ritmo de Tango por una Argentina sin mucha alegría, México dijo: “No tengo proyecto”, sin afecto y sin saber cómo arreglar… el desperfecto.

AC