Hace ya unos meses que tuve la oportunidad de empezar a escribir en Publimetro la columna sobre bienestar. Me sigue ilusionando la idea de llegar a gente que busca mejorar su salud y cambiar sus hábitos, y me siento muy feliz de ayudar a muchas personas en este camino, pues la salud actual de México cada día se ve más amenazada por el bombardeo de la industria alimenticia y la practicidad de recurrir a la comida rápida, agregándole a esto familias enteras en donde no se fomenta la actividad física, siendo así la televisión, videojuegos y aparatos electrónicos la actividad número uno en miles de hogares de nuestro país.

La primera columna que escribí para este espacio de Salud en tus Manos fue sobre la epidemia de obesidad que estamos pasando en México, en la cual se incluye a los niños, los cuales, gracias a sus papás y sus malos hábitos inculcados, son parte del primer lugar que ocupamos a nivel mundial en obesidad y diabetes infantil. El día que escuché este dato, alguien a un lado de mí, con un tono sarcástico, dijo: “pues por lo menos en algo ya teníamos que ganar”.

Esa es la mentalidad que estamos teniendo como mexicanos; vivimos al día sin importar qué pasa mañana, esperando que el gobierno resuelva, incluso, las enfermedades que pueden derivarse de la obesidad, pues son 14 complicaciones que se pueden generar en tu organismo cuando ya eres considerado obeso. Y estas complicaciones representan entre el 60% y el 70% del presupuesto que se le asigna al sector salud. Y lo peor del caso es que no, no te van a curar, no te van a resolver tu problema si tú no cambias tus hábitos, si con tu ejemplo no transmites buenos hábitos en familia, pues se estima que para el 2030 más de la mitad de la población mexicana sea obesa y muera a consecuencia de sus complicaciones.

A partir de esto, en los últimos años, distintas instituciones, como la OCDE, el Poder del Consumidor, la OMS y otros organismos públicos y privados, han implementado diversas estrategias con el fin de prevenir y reducir el porcentaje de obesidad en México; sin embargo, pocos o nulos han sido los resultados a pesar de que se aumentó el impuesto a comida chatarra y bebidas azucaradas, se ha limitado la publicidad en medios de comunicación y se han restringido horarios infantiles para no exponer a los niños a fomentar su adicción por el azúcar, grasas y comida sin nutrientes; se ha intentado regular el etiquetado de productos tratando de ser más claros en su bajo contenido de nutrientes; el Seguro Social no se cansa de activar año con año su campaña de Prevenimss, en donde intenta concientizar a las personas sobre su salud.

Desgraciadamente, hasta ahorita, las medidas que se han tomado para combatir y revertir este importante problema de salud no han tenido éxito, pues actualmente el consumo de bebidas azucaradas mata 24,000 mexicanos al año, y ocupamos ya el primer lugar del mundo en consumirlas. El 70.3% de estas bebidas lo representan los refrescos.

A pesar de que la Secretaría de Hacienda reporta que se ha destinado anualmente un aproximado de 31 millones de pesos en campañas de prevención para la obesidad, los mexicanos seguimos sin hacer conciencia sobre lo grave que es llegar a tener obesidad.

Te invito a que ya hagas conciencia; estoy 100% segura de que cada uno de los mexicanos en edad de razonar sabe perfectamente cuáles son los productos comerciales que engordan, que hacen daño, y que a la larga generan enfermedades; te invito a que cortes tus adicciones, a que busques alimentos naturales para darle a tu cuerpo y nutrirlo, a que pares de ofrecerle refrescos a tus hijos, a que acudas más a los mercados que a las tiendas de la esquina y supermercados, a que limpies tu alacena y elimines esos productos que no son alimentos; te invito a que seas consciente del futuro que quieres para ti y los tuyos, y que si no sabes por dónde empezar busques ayuda para guiarte.

Escucho mucho la frase “de algo me tengo que morir”, y eso es muy personal, pero estoy segura que nadie quiere estar muerto en vida, con una pésima calidad de vida que tú mismo te provocaste.

Si quieres más información y una guía sobre cómo llevar un camino de mejores hábitos, puedes contactarme en mi correo: esquivelmariaisabel@yahoo.com y seguirme en Facebook: Trofología y Alimentación Consciente.