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Morelia, Michoacán (MiMorelia.com/Redacción).- Michoacán es uno de los estados más biodiversos del país, según la Organización de las Naciones Unidas, que decretó el 21 de marzo como el Día Internacional de los Bosques, un total de 9 mil 509 especies conforman la biodiversidad que coloca a la entidad como la quinta con mayor riqueza, sólo después de Chiapas, Oaxaca, Veracruz y Guerrero.

Según National Geographic, el 70% de los animales y plantas habitan los bosques del mundo. Y en el país, indica la Secretaría de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Cambio Climático (Semarnacc), los estados de Durango, Chihuahua y Michoacán concentran 63% del manejo forestal.

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Pero esa riqueza natural michoacanabosques de oyamel, pino, encino, pino-encino, selvas caducifolias bajas y medianas– está hoy en un grave peligro por la deforestación.

El estudio “Evaluación de las tasas de deforestación en Michoacán a escala detallada mediante un método híbrido de clasificación de imágenes SPOT”, de seis profesionales de la UNAM, exhibe que las tasas de deforestación en Michoacán han disminuido en los últimos años, pero agrega que hay dos focos principales de deforestación en el estado: la zona de Taretan, Tingambato, Salvador Escalante, Uruapan y Ziracuaretiro, debido al establecimiento de huertas de aguacate, y los municipios de Aquila, Chinicuila y Coalcomán a causa de otros factores.
Otras voces coinciden. En agosto de 2018, Roberto Molina Garduño, presidente de la Cámara Nacional de la Industria Maderera del Estado de Michoacán, afirmó que “hay una pérdida terrible del área boscosa en el estado de Michoacán; disminuyeron en más de un tercio los inventarios de bosque”.

Según las cifras, en 25 años Michoacán perdió cerca de un millón de hectáreas de bosque.

Deforestación, una plaga fatal

La deforestación se define como el cambio permanente de una cubierta dominada por árboles hacia una sin ellos. Entre sus principales consecuencias negativas están pérdida del hábitat de millones de especies, sequías, interrupción del ciclo hidrológico (que convierte selvas y bosques en áridos desiertos), eliminación de la capa vegetal (que bloquea los rayos solares en el día y mantiene el calor en la noche), más gases de efecto invernadero y una mayor velocidad y gravedad del cambio climático.

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Las autoridades aseguran que hay avances. En abril de 2018 la delegación local de la entonces Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales indicó que “desde hace 25 años en Michoacán no se otorgan permisos de cambio de uso de suelo para no desproteger la vegetación natural”.

Pero la realidad es otra. Hasta 2018, las superficies destinadas a cultivos dañinos para el medio ambiente llegaban a 120 mil hectáreas. El estudio de la UNAM identifica directamente un factor: el cultivo de aguacate.

Aguacate: oro y depredación

De acuerdo con Greenpeace, en agosto de 2017 el crecimiento desmedido o irregular de plantaciones de aguacate en la Meseta Purépecha aumentó 650% en poco más de cuatro décadas.

El problema, según el documento “El oro verde en Michoacán: ¿un crecimiento sin fronteras?”, concebido por cinco expertos de la Universidad de Chapingo, estriba en que “este crecimiento no está exento de diversos puntos fundamentales de vulnerabilidad que pueden amenazar, en el mediano y largo plazo, el futuro de la producción aguacatera y hasta el modelo mismo de desarrollo agrícola estatal”.

“Hay una situación de mayor fragilidad para el sector agrícola de Michoacán en general. Pone en riesgo incluso la cadena alimentaria del estado, cuando al mismo tiempo que se expande sin fronteras el aguacate, disminuye de manera severa la producción de cultivos tan importantes para la dieta básica de la población”.

La concentración de la producción de aguacate afecta, en específico, a la Meseta Purépecha, y dentro de esta región, a pocos municipios. Hoy, en apenas 10 de ellos, se genera el 92% del volumen de producción y el 90% de la superficie cosechada de Michoacán. Para frenar la crisis, desde hace años el gobierno de Michoacán aplicó una estrategia de emergencia que contempla una policía especial para capturar a los cultivadores furtivos de aguacate.

Sin embargo, pese a los esfuerzos, es un hecho que la siembra de aguacate está en expansión.

La crisis del agua

En 2018, la Comisión Forestal del estado (Cofom) admitió que cada año Michoacán pierde casi 66 mil hectáreas de bosque debido, principalmente, al cambio de uso de suelo ilegal, y advirtió escasez de agua en varios sitios de la entidad.

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La situación no es nueva. Ya en 2006 la Comisión Nacional del Agua reportó oficialmente que “la disponibilidad de agua por habitante en Michoacán en los próximos 20 años será de ‘baja’ a ‘muy baja’, debido principalmente a la ausencia de programas de rehabilitación y restauración de zonas hídricas«. Una profecía que ya se cumple: un recorrido veloz por los reportes de prensa de distintas épocas permite darse cuenta que en 2017 se registraron álgidos conflictos por el agua.

En 2017 hubo escaramuzas que incluso llegaron a la violencia en la tenencia Ignacio López Rayón, en el municipio de Zitácuaro; en 2018, en los municipios de Parácuaro y Apatzingán, en donde fue necesaria la instalación de una Mesa de Seguridad Ambiental, y en 2019, el propio arzobispo de Morelia, Carlos Garfias Merlos, reportó conflictos vecinales con alto riesgo de agravarse en los municipios de Tancítaro, Carácuaro y Villa Madero.

“Michoacán tiene capacidades institucionales, humanas y financieras básicas para lograr la conservación, el aprovechamiento sustentable y la restauración de su patrimonio natural, pero es necesario ampliarlas y fortalecerlas para que contribuyan mejor al desarrollo sustentable”, advertía en 2007 el documento “Estrategia para la conservación y uso sustentable de la diversidad biológica del estado de Michoacán”. Una indicación que, a juzgar por el deterioro paulatino del acervo ambiental del estado, está lejos de cumplirse.

La visión política

El cuidado de los bosques es una responsabilidad común no sólo para hoy sino también para el futuro, apuntó la diputada Lucila Martínez Manríquez, integrante de la Comisión de Desarrollo Sustentable y Medio Ambiente en el Congreso del estado.
En vísperas de conmemorarse el Día Internacional de los Bosques, la legisladora recordó que la Cámara Nacional de la Industrial Maderera del Estado ha reportado que en 25 años Michoacán ha perdido una tercera parte de su área boscosa.

“En Michoacán existen 58.6 mil kilómetros cuadrados de bosque que abarcan coníferas, encinos y mesófilo de montaña, y 17.08 mil kilómetros cuadrados de selva, los cuales se encuentran gravemente amenazados no sólo por el cambio climático sino por prácticas del hombre”, lamentó.

Recordó que en Michoacán se han instrumentado estrategias para evitar la deforestación con el cambio de uso de suelo fuera de la ley y los controles normativos que existen, fundamentalmente con la plantación ilegal de aguacate en la franja central del estado.

Cómo prevenir

El Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura Sostenible entrega las siguientes recomendaciones para combatir la deforestación:

  • Eliminar subsidios a formas de agricultura que dañan los bosques.
  • Invertir en las comunidades indígenas.
  • Hablar sobre las causas de la deforestación.
  • Demostrar que la conservación de los bosques y el desarrollo económico no son excluyentes.
  • Presionar a las grandes compañías para adoptar cadenas sustentables de suministro.
  • Actuar no sólo a nivel local sino también nacional.
  • Ofrecer incentivos y vigilar su aplicación.

FUENTE: Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura Sostenible.

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