IDD conferencia
La Democracia Social y Democracia Económica son las únicas que mejoran con respecto al 2019, al pasar del lugar 25º y 23 en el 2020 (Fotograma)

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- El estado de Michoacán ocupa uno de los últimos lugares en el Ranking Nacional del Índice de Desarrollo Democrático de México (IDD-Mex) 2020, al tener un puntaje de «bajo desarrollo», expuso Jorge Arias, director de Polilat y autor principal del IDD-Mex.

Durante la presentación de los resultados, el autor del IDD-Mex explicó que de una puntuación máxima de 10 mil, Michoacán tiene de las puntuaciones más bajas de la serie, por lo que se mantiene en el lugar 29 en el ranking nacional, en comparación con el 2019 y en este 2020 tuvo un puntaje de mil 837, lo que se considera un mínimo desarrollo democrático.

Apuntó que la Democracia Social y Democracia Económica son las únicas que mejoran con respecto al 2019, al pasar del lugar 25º y 23 en el 2020, aunque, recalcó, continúan por debajo del promedio nacional

Señaló que en este índice el descenso más fuerte se produce en la Democracia de los Ciudadanos, que cambia de calificación y pasa del lugar 24 en 2019 al 30º en el 2020.

Jorge Arias subrayó que Michoacán en ninguna de las dimensiones alcanza el promedio nacional, pero tiene oportunidades de mejora, como el reforzar el respeto de los derechos políticos y de las libertades civiles, lograr equidad de género, facilitar la participación de la ciudadanía en los asuntos públicos y mejorar la distribución.

“Todas estas oportunidades de mejoras no van a funcionar, no van a tomar sentido, si cada uno de nosotros en este tipo de reflexiones no aprovechamos para hacernos cargo de la parte del problema que nos toca”, opinó.

Refirió que en este índice Michoacán consiguió su puntaje más alto en el 2012 con 4,630 y el peor fue en el 2017 con 1,023.

Abundó que a nivel nacional, y no sólo en Michoacán, lo que afecta a la construcción de un desarrollo democrático, es que los estados no escapan a los problemas estructurales del país, que déficit de construcción de ciudadanía, genera ciudadanos sin compromiso con su comunidad, así como la violencia y el accionar impune de grupos criminales, son factores para el desaliento del buen ciudadano.

Agregó que el déficit institucional no es de diseño sino de traición al espíritu y a las normas de la democracia, comunidades urbanas y rurales sin desarrollo económico ni inclusión social, así como el insumo de la política clientelar.

Por: Josimar Lara/rmr