(Foto: Sayra Casillas)

Por: Sayra Casillas/@Sayracasillas2

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- El obispo auxiliar de Morelia, Herculano Medina Garfias, planteó que por años los recursos públicos de Michoacán fueron saqueados mientras un sector de la sociedad siguió empobrecido y con pocas posibilidades de empleo, motivo por el cual hoy resulta inviable que el gobierno del estado cumpla con todas las demandas económicas de la Sección XVIII de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).

Este lunes se cumple un mes de que el ala democrática del magisterio michoacano instaló un plantón frente a Palacio de Gobierno, amplió el paro indefinido en planteles educativos de nivel básico y determinó la toma de dependencias municipales y estatales, así como el bloqueo a vías férreas.

Hasta el momento, y derivado de la instalación de una mesa con autoridades del estado y la federación, maestros accedieron a desactivar los bloqueos en vías de Lázaro Cárdenas, Pátzcuaro, La Piedad, Nueva Italia, Maravatío, Yurécuaro, sin embargo por presuntas presiones de grupos “radicales” mantienen la medida en Uruapan.

(Foto: Sayra Casillas)

En la conferencia de prensa que encabezó este domingo, el obispo auxiliar hizo un llamado a los centistas para que entren en razón y vean hasta dónde es factible el cumplimiento de sus demandas, en función a posibilidades económicas reales del gobierno michoacano.

“No se trata solamente de demandar lo que tienen ya prometido que se los cumplan al pie de la letra; para que sea algo justo necesitan ver las posibilidades que tiene la institución… no se trata quebrantar el estado en sus posibilidades económicas, ahí es donde entra la parte del diálogo y llegar a un acuerdo objetivo”, indicó.

Por otro lado, también conminó al gremio a reflexionar sobre las afectaciones que su movimiento de presión ha generado al sector económico del estado, a los ciudadanos perjudicados en sus centros de trabajo, y sobre todo a los niños que en este periodo no han asistido a clases.

“Es necesario que se rijan por la razón, no por fines mezquinos, con posturas intransigentes”, subrayó, sin dejar de advertir que es riesgoso para los mismos maestros que se mantengan atrincherados en la vía pública.

A pregunta expresa, respondió que la fuerza pública debe ser el último recurso frente al problema: “Hay que agotar otras instancias, como el diálogo entre las partes, y privilegiar que la educación debe estar primero, antes que cualquier otra situación”.

CA