Se vendió una camioneta incautada al Cártel de Sinaloa (Foto: Captura)

Por: Ariana Castellanos

Ciudad de México (Rasainforma.com).- Este domingo se llevó acabo la subasta de 82 vehículos confiscados por el gobierno federal, misma que se realizó en el Complejo Cultural Los Pinos y un michoacano adquirió uno de los automotores más costosos.

El michoacano dedicado al comercio adquirió el Lamborghini Murciélago, modelo 2007, color gris por un precio de un millón 775 mil pesos.

Después del medio día dio inicio la subasta a martillo, misma que se convirtió en histórica por el lugar donde se realizó y el número de participantes. Ricardo Rodríguez Vargas, director general del Servicio de Administración y Enajenación de Bienes (SAE) señaló que de compraron más de 800 bases de venta.

Entre los vehículos vendidos destaca:

El auto en venderse más barato fue un ‘vocho’ modelo 1990, por el cual se pedían 10 mil pesos pero se terminó pagando 65 mil pesos.

Otro ‘vochito’ que se vendió fue el Volkswagen 2004 última edición, con un precio de salida de 30 mil pesos pero se obtuvieron 325 mil pesos, lo adquirió el empresario de la CDMX, José Carlos González.

En contraste, entre los autos más caros en subastarse está el Lamborguini Murciélago, modelo 2007, color gris; adquirido por el comerciante michoacano Roberto López por un precio de un millón 775 mil pesos.

Y el top del vehículo más caro fue para la camioneta Ford Shelby F 150, modelo 2016, misma que fue incautada el 30 de septiembre de 2016 a Julio Óscar Vega “El Kevin”, quien se dijo cercano a la familia de Joaquín “El Chapo” Guzmán, líder del Cártel de Sinaloa.

Por dicha camioneta se pedía la cantidad de un millón 216 mil pesos pero se pagaron un millón 900 mil pesos.

Antes de las 18:00 horas concluyó la subasta con un total de 65 lotes vendidos y 17 desiertos y se espera que el lunes por la mañana, el presidente de México confirme el monto de lo vendido.

Cabe recordar que lo recaudado será destinado a municipios pobres de Oaxaca, a través del recién creado Instituto para devolverle al pueblo lo robado, en el que se transformará el SAE cuando se apruebe su marco legal.