La urgencia por estar “a la moda” ha originado que miles de personas pongan en riesgo su privacidad, lo que a veces también conlleva exponer la seguridad personal. El mejor ejemplo del momento es la aplicación FaceApp, a través de la cual se utiliza inteligencia artificial para “envejecer” o “rejuvenecer” los rostros.

Es así que el común denominador es que los usuarios descargan la aplicación sin conocer los términos de privacidad, lo que ha llevado a muchos especialistas en protección de datos personales a alertar mediante las redes y notas sobre el peligro que implica “no leer las letras chiquitas”.

Derivado de lo anterior, me permití investigar sobre la aplicación FaceApp, por supuesto ¡sin descargarla!, lo cual ni siquiera fue necesario porque del simple hecho de leer las Políticas de Privacidad fue posible confirmar el porqué se han generado tantas alertas para no descargarla.

En primer lugar, las Políticas de Privacidad señalan que la aplicación utiliza herramientas que recopilan información de los dispositivos para que los dueños de FaceApp puedan contar con datos que les permitan medir las tendencias del servicio que ofrecen; expresamente, se señala que entre la información que recopilan se incluyen las páginas web visitadas.

Por lo que, si esto ya les empieza a preocupar, esperen; las cosas se ponen peor. Si continuamos leyendo las Políticas se advierte que, además, hacen uso de localizadores; cómo, así lo dicen: se puede acceder, recopilar, monitorear y/o almacenar en los dispositivos uno o más “identificadores”; esto significa que instalan en los celulares o tabletas archivos que identifican nuestros dispositivos, lo que proporciona información a ellos o, incluso, a terceros (y lo señala expresamente) respecto del uso personal en línea, con la finalidad de proporcionar anuncios y contenido personalizado.

Y si lo anterior ya resultaba demasiado, la aplicación señala que pueden compartir el contenido del usuario y su información con terceros; por ejemplo: otras empresas del mismo grupo al que pertenece FaceApp, o incluso con aquellos que ayudan a la compañía a prestar el servicio, incluyendo identificadores de dispositivos, datos de ubicación y de uso.

Toda esta información la obtuve sin necesidad de instalar la aplicación, la cual, al igual que muchas otras aplicaciones, significa un riesgo a los datos personales. Se debe conocer que, por disposiciones legales, todas las aplicaciones tienen a la vista sus Políticas de Privacidad, las cuales no sólo son visibles cuando descargas la aplicación, sino que existe la obligación de hacerlas públicas en las tiendas virtuales con la finalidad de que los usuarios estén bien informados antes de cualquier compra o descarga gratuita.

No juguemos con los datos personales; la moda es pasajera, mientras que la vulneración a un dato personal puede provocar un daño permanente.

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