Conocer el derecho de acceso a la información es importante; ejercerlo es sustancial; pero conocer su utilidad es lo que detona la importante maquinaria para ejercer y reclamar otros derechos humanos, buscar el bienestar propio y, por qué no, el bien común.

Uarhiiti Júkskani Jorhengua (Mujeres Sembrando Sabiduría) asociación civil dio marcha a dicha maquinaria y este año inicia un proyecto que tiene como finalidad difundir el derecho de acceso a la información como estrategia para potenciar los derechos sexuales y reproductivos de las jóvenes indígenas de la Meseta Purépecha, en el estado de Michoacán.

Ha sido todo un reto hacer llegar el derecho de acceso a la información a las personas, y la mayoría de las que lo ejercen son estudiantes, investigadores y periodistas, que a su vez cuentan con la tecnología para usar las plataformas digitales.

Por eso han sido tan importantes las redes construidas entre órganos garantes, autoridades y sociedad civil, esta última que a través del trabajo en asociaciones ha permitido vínculos directos con determinados grupos de población que hacen de este derecho la mejor herramienta para atender sus necesidades y proyectar un mejor futuro.

Así, la asociación Uarhiiti Júkskani Jorhengua empodera a jóvenes indígenas y les muestra que ejerciendo sus derechos fundamentales pueden tener acceso a información que resulta útil en su vida diaria.

Miguel Ángel Ortega Olmos, representante legal de dicha asociación, está convencido de que para tomar decisiones se necesita estar informado, por lo que su convicción lo lleva a aprovechar los beneficios del ejercicio del acceso a la información y la protección de los datos personales para que los jóvenes indígenas de la Meseta Purépecha puedan conocer cómo vivir plenamente su sexualidad de manera informada, lo que vuelve responsable su actuar.

La voluntad de una asociación brinda nuevas oportunidades a toda una comunidad.