Pablo, Navarrete
Mencionó que la política pública está mal orientada en las entidades federativas (Foto: ACG)

Por: Ibeth Cruz/@ibethcrux

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- Ninguna entidad federativa ha establecido la anulación de patria potestad al padre de familia que ha asesinado a la madre de sus hijos, y el reto es que Michoacán se convierta en el primer estado en fijar esta medida dentro de sus Códigos Civil, Familiar y Penal, dijo que coordinador de Asuntos Jurídicos del Instituto Nacional de las Mujeres (INM), Pablo Navarrete Gutiérrez.

Ante el mandatario estatal, Silvano Aureoles Conejo y demás funcionarios obligados a la protección de las mujeres michoacanas, el funcionario federal se congratuló de que el estado cuente con medidas implementadas en su estructura gubernamental y paso a paso vaya avanzando en la garantía de derechos humanos de las michoacanas, aunque aún carece de andamiajes que permitan una efectiva calidad de vida de este sector.

“Las mejores fórmulas de la prevención es la sanción, para los agresores pero también para las autoridades omisas, por eso el desafío es nacional, desde aquí reto a que se cumpla y sé que se podrá con apoyo del señor gobernador y le dijo que ya es tiempo de sancionar a los agentes del estado omisos de la violencia de las mujeres, a esos ministerios públicos, a esas policías que más que cumplir con su obligación parece que les llegan a pedir un favor, están en el lado equivocado, sin no van a proteger a las mujeres, no estorben y que llegue alguien que sí las proteja”, refirió.

Dijo que a lo largo de 25 años que se ha especializado en la protección de derechos humanos de las mujeres, la experiencia le ha permitido reconocer que la capacitación de funcionarios y la verdadera responsabilidad de los agentes judiciales ha permitido avanzar en la mejora en el seno familiar cuando existe violencia intrafamiliar.

En estos casos, comentó que la política pública está mal orientada en las entidades federativas, pues si se buscan verdaderos castigos a los agresores, estos son los que deben de abandonar el hogar y no las víctimas de violencia, a quienes normalmente se les asigna junto con los hijos menores a vivir en centros de refugio.

“Los refugios ayudan a salvar vidas, pero deben ser el último instrumento que dispongamos, la primer medida debe ser hacer salir y sacar a los agresores y en este sentido tenemos el proyecto ya en Chihuahua con brazaletes electrónicos que han permitido garantizar la disposición de abandonar el hogar”, señaló.

Finalizó al señalar que las mujeres se encuentran en “extremo riesgo” en tres momentos: cuando deciden terminar una relación, al denunciar una violencia y cuando optan por el divorcio”, por ello la importancia de trabajar el empoderamiento de las mujeres dentro de esta “sociedad patriarcal y machista”.

ljcr