Oaxaca (MiMorelia.com/Redacción).- En el municipio de Juchitán de Zaragoza, en Oaxaca, un conocido restaurante-bar “Coco Bongo” ofrece su servicio habitual de bar por las noches, pero durante el día el lugar alberga a un grupo de 35 niños que reciben clases luego de que sus escuelas resultaron dañadas por el sismo del 7 de septiembre.

El negocio también sufrió daños en sus instalaciones pero  las mesas se convierten por las noches en pupitres que reciben a los estudiantes para que puedan seguir con su aprendizaje escolar.

Desde las 8:00 horas, el “Coco Bongo” abre sus puertas para que los niños de diferentes secciones de Juchitán asistan a tomar clases de matemáticas, español, química, ciencias naturales, dibujo, arte y zapoteco.

Delmi Roseli Trejo Paz y Carlos Antonio López Antonio, los dueños del establecimiento, explicaron que la iniciativa nace porque muchos niños necesitaban del apoyo para tener sus mentes distraídas, porque fueron afectados por el sismo.

Los infantes reciben clases de maestros en retiro y otros que son clientes del lugar, quienes reciben un apoyo de 10 pesos por niño a la semana.

Además de las clases, los alumnos toman desayuno gracias a los apoyos que la sociedad civil hizo llegar ante la contingencia del sismo que dañó los pueblos del Istmo de Tehuantepec.

La organización Save The Children estimó que hasta mediados de octubre, el 95 por ciento de las escuelas de Juchitán y el 89 por ciento de las escuelas de Ixtaltepec no han regresado a clases ante los daños en las instalaciones educativas como consecuencia del sismo del 7 de septiembre.

FG