Dentro de este tiempo de regreso a la “Nueva Normalidad”, volver a invitarles para que pongamos todos nuestro mejor esfuerzo, para que seamos muy responsables de nosotros mismos y estemos cuidando los mínimos detalles para regresar a esta “Nueva Normalidad”, sobre todo cuando nos encontremos con las personas que son para nosotros más significativas; estamos hablando de los familiares, de los amigos, de los compañeros de trabajo de más confianza y de las personas con las que tenemos una relación muy muy cercana, ahí es donde pueden surgir los mayores riesgos, porque se nos olvidan todas las normas.

Los invito a todos para que seamos responsables, nos cuidemos a nosotros mismos, para que le ayudemos al otro que se hagan responsable y se cuiden así mismo y que sigamos todos en el mejor esfuerzo para ser solidarios y serviciales unos con otros.

Mantengamos la distancia sana, conservemos la cercanía afectiva en la oración, en el cariño, en la preocupación de unos con otros, pero siempre en el esfuerzo de cuidarnos, les bendigo con mucho cariño, les hago llegar a todos un abrazo sincero con afecto y con cariño, el Señor este con ustedes y la bendición del Dios omnipotente, padre, hijo y espíritu santo descienda sobre ustedes y permanezca para siempre, amén.