Destacó que la venta de estas bebidas en las escuelas de educación Básica podría disminuir de manera importante los niveles de sobrepeso en los menores de edad (Foto: Centros Conacyt)

Por: Guadalupe Martínez/@Guadalupemtzo

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- Para disminuir los altos índices de obesidad y sobrepeso en Michoacán, el subsecretario de Salud, Carlos Ramos Esquivel, refirió que se requieren medidas más estrictas como prohibir la venta de bebidas azucaradas en los establecimientos y en las instituciones de educación Básica.

Durante el tercer evento del «Reto de Peso» que concluyó este viernes en la capital michoacana, el funcionario estatal informó que se logró en las tres sedes, es decir Lázaro Cárdenas, Uruapan y Morelia, la presencia de veinte mil michoacanos entre niños, jóvenes, adultos y personas de la tercera edad realizando diferentes actividades físicas.

En entrevista, el subsecretario de Salud expresó que este tipo de retos son complementarios a las campañas que tiene la dependencia de manera permanente en las ocho jurisdicciones de Michoacán, como la promoción de las salud, alimentación sana el plato del buen comer y el tomar bebida pura.

Al ser cuestionado sobre si es necesario implementar políticas públicas más «agresivas» en el estado, Ramos Esquivel, respondió que es urgente que se tomen estas medidas al interior del gobierno, entre ellas, sugirió la prohibición de bebidas con altos niveles de azúcar y que muchas veces son disfrazadas para engañar a la población.

Destacó que la venta de estas bebidas en las escuelas de educación Básica podría disminuir de manera importante los niveles de sobrepeso en los menores de edad, pero en los adultos, se tienen que cambiar los hábitos alimenticios, es decir, que ya no haya en el refrigerador el refresco o en la alacena las bolsas de frutas y dulces.

Consideró que el problema de la obesidad y sobrepeso en la población michoacana, no sólo le compete resolverlo a las autoridades de gobierno sino a la gente que padece esta patología en el sentido de que desde el hogar se cambien los hábitos, es decir, dejar el refresco y la comida chatarra por las frutas, verduras o alimentos sin grasa.

«El mayor problema al que nos enfrentamos, es que estos malos hábitos vienen desde la infancia, porque así fueron inculcados por los padres de familia, por ello, es también en la casa donde debemos mejorar», comentó.

Finalmente, es preciso recordar que el reto forma parte de una campaña contra la obesidad, iniciada en 2018 por las autoridades estatales denominada “Eres lo que Comes».

RMR