Sin embargo, el informe entregado por la Subdirección de Salvaguardia Estratégica no especifica cuántas tomas clandestinas se detectaron, ni la cantidad de combustible robado durante el periodo de EPN (Foto: Archivo)

Por: Flavio Núñez

Ciudad de México (MiMorelia.com).- El gobierno de Enrique Peña Nieto gastó poco más de 5 mil millones de pesos en un “mini ejército” para frenar el huachicol, inversión que incluyó armas, uniformes, vehículos y un búnker especial con tecnología “de punta” para vigilar los ductos de Pemex.

Según una investigación especial presentada por Carmen Aristegui, entre el 2012 y el 2018 la Subdirección de Salvaguardia Estratégica (SSE) de Petróleos Mexicanos, encabezada por Eduardo León Trauwitz, destinó dicho recurso en crear un centro de monitoreo de ductos, instalaciones petroleras y vehículos de seguridad, para combatir el robo de hidrocarburo

Este bunker especial, nombrado C5i, ubicado en la ex Refinería 18 de Marzo, en la Ciudad de México, operaba con tecnología que permitía acceder de forma remota a dos sistemas de información de la torre Pemex que permiten detectar fugas en tiempo real en la red de distribución.

Además, los integrantes de la subdirección también tenían acceso a imágenes vía dron, mapas y diagramas de los ductos.

Proyectos de inversión

Según “Libro Blanco” proporcionado durante la entrega-recepción de la administración federal -informe a detalle entregado por Carlos Alberto Treviño, último director de Pemex en el anterior gobierno- dicha estrategia de seguridad en Pemex contó con una inversión de 5 mil 16 millones de pesos, dividida en cuatro proyectos.

El primero consistió en destinar 2 mil 521 millones para equipar al personal de seguridad de Petróleos Mexicanos, para el patrullaje por tierra y aire de las instalaciones.

175 millones de pesos se invirtieron en la creación del búnker

17 millones se destinaron para adquirir armas de uso exclusivo del Ejército

En el segundo proyecto se destinaron 175 millones de pesos para equipar las oficinas de la Subdirección de Salvaguardia Estratégica para albergar el centro de monitoreo arriba mencionado.

Asimismo, con el tercer proyecto se invirtieron más de 17 millones de pesos en la compra de armas de uso exclusivo del Ejército, adquiridas con una licencia expedida por la Secretaría de Defensa Nacional (Sedena).

El último proyecto mencionado en el “Libro Blanco” se denomina “Gasto de operación derivado de los Proyectos de Inversión y Otras Iniciativas”, del cual no se especifican mayores detalles.

Y aunque en informe se presume que se logró “contener” el problema del huachicoleo en la pasa administración, tampoco se especifica cuántas tomas clandestinas se detectaron ni la cantidad de combustible robado durante el periodo de Enrique Peña Nieto.

Con información de Aristegui Noticias