red sismica, michoacan
Las zonas más peligrosas en Morelia son donde se encuentran las fallas activas, como la parte conocida como La Paloma, Cerritos, la Terminal de Autobuses, la avenida Nocupétaro, La Colina y la de Tarímbaro (Foto: archivo/gaceta.unam)

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- Michoacán se ha caracterizado por su alta sismicidad; sin embargo, no se han destinado recursos económicos ni ha habido interés de autoridades gubernamentales y académicas para desarrollar una Red Sísmica, que debería contar con, al menos, 20 sismógrafos, acelerómetros y GPS para medir los desplazamientos telúricos, y para lo cual se requiere una inversión inicial de más de 50 millones de pesos.

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(Foto: shutterstock)

Especialistas consideran que Michoacán se encuentra “a ciegas” en esta materia, principalmente para ubicar con mayor precisión las zonas de generación de sismos y detectar el peligro que ocasionan los eventos tectónicos y volcánicos en el estado.
Después de 35 años del último gran sismo ocurrido en México (19 de septiembre de 1985), con epicentro en las costas michoacanas, el estado sigue sin tener una Red Sísmica formal, lamentan.

Un proyecto elaborado hace cinco años por investigadores del Instituto de Investigaciones en Ciencias de la Tierra (Inicit) de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH) no ha sido tomado en cuenta por las autoridades para que sea financiado con fondos del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), por lo que Michoacán sigue sin conocer el comportamiento de la sismicidad en los diferentes ambientes geológicos, o no puede proponer estudios de microzonificación sísmica a los reglamentos de construcción en los 113 municipios.

De acuerdo con el investigador del Inicit y presidente de la Sociedad Mexicana de Ingeniería Sísmica, Ricardo Vázquez Rosas, Michoacán es el más retrasado en esta materia, porque es la única entidad de la región Centro-Oeste del territorio mexicano que no cuenta con una Red Sísmica propia; mientras que Guerrero, Colima, Jalisco, Puebla y Oaxaca sí la tienen.

El especialista lamentó que los investigadores michoacanos no cuenten hoy en día con las herramientas necesarias para medir los eventos sismológicos en el estado, a causa del desinterés de quienes otorgan los recursos económicos para que se echen a andar proyectos de gran magnitud, y que son preventivos ante cualquier desastre.

“Aunque existen algunas estaciones de monitoreo en la región de la Costa, éstas son de aceleración y no todas operan al 100%, además de que se ubican a más de 20 kilómetros del epicentro, lo cual no permite el análisis de toda la información”.

Explicó que esta Red Sísmica en Michoacán tiene como objetivo principal monitorear desde los sismos de pequeña magnitud hasta los más profundos, generados a lo largo del denominado “Cinturón de fuego del Pacífico”, y que, según el investigador, es donde convergen las placas tectónicas que provocan sismos, como es el caso de toda la costa del Pacífico en Michoacán, “pero sin las herramientas ni las bases necesarias no se puede medir la profundidad de las fallas geológicas que existen en la entidad”.

En entrevista con Publimetro, el también doctor por el Instituto de Ingeniería de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) informó que el proyecto de la Red Sísmica fue formalizado hace cinco años por un grupo de investigadores del Inicit, ante la falta de una herramienta de esta naturaleza, lo cual sigue colocando a Michoacán en los últimos lugares a nivel nacional en contar con un elemento de prevención y de evaluación.

Explicó que en los primeros años, con los pocos recursos económicos que lograron gestionar ante el Conacyt, los especialistas de la Casa de Hidalgo elaboraron estudios de peligrosidad de cada región del estado, e hicieron una distribución espacial de toda la Red en el territorio michoacano. El proyecto tiene una temporalidad de diez años, y en ese lapso los investigadores deben gestionar los recursos económicos, pero no han tenido el apoyo de los gobiernos ni de ninguna autoridad para que la bolsa sea aprobada para Michoacán.

El siguiente paso –dijo Ricardo Vázquez– es que las autoridades estatales, de la UMSNH y del gobierno federal inviertan, de inicio, 50 millones de pesos, aproximadamente, para la compra de al menos 20 sismógrafos, acelerómetros y GPS para medir todos los desplazamientos sismológicos, los cuales serían instalados en zonas estratégicas en los municipios con mayor sismicidad, es decir, La Piedad, Apatzingán, la zona de Infiernillo, Tacámbaro, Morelia, Uruapan, Zitácuaro, Angangueo, Huetamo y más de tres en la región de la Costa, pues es donde se encuentran las placas tectónicas.

michoacan, mapa
(Foto: pinterest.com)

Los investigadores nicolaitas requieren también un espacio físico para el Centro de Monitoreo que desde hace tiempo fue gestionado ante las autoridades de la Universidad Michoacana; además de equipamiento con la última tecnología, conexión a Internet, antenas, localizadores y censores de sismos.

Tanto Vázquez Rosas como Gabriela Gómez Vasconcelos, también investigadora del Inicit, manifestaron que en este asunto deben participar los empresarios, los gobiernos estatal, federal y municipales, incluso la sociedad, con el objetivo de estar preparados ante cualquier evento de esta naturaleza.

También plantearon que con el proyecto se puede crear una red autónoma que colabore en otras entidades donde también hay escenarios de riesgo y peligros sísmicos, pero con la intención de realizar investigación básica.

¿Hay cultura de la prevención ante sismos en Michoacán?

De acuerdo con los investigadores, no existe cultura de la prevención, concientización ni tampoco una educación relacionada con los sismos, porque nunca ha sido un tema de política pública que interese a los funcionarios, y sólo es importante cuando se presentan daños a la población o a la infraestructura.

Por ejemplo, el presidente de la Sociedad Mexicana de Ingeniería Sísmica recordó que en Michoacán las autoridades gubernamentales realizan al año sólo un simulacro en las dependencias y en los ayuntamientos, el cual no es generalizado para la población; por ello, la gente sigue sin saber actuar cuando se presenta un movimiento telúrico.

“Ni siquiera la UMSNH realiza periódicamente los simulacros para que la comunidad universitaria esté preparada. Estas herramientas, que tenemos a la mano, no deben llevarse a cabo cada año, sino semanalmente o cada dos meses, al menos. Debe existir una cultura de prevención, no actuar cuando ya están los daños”, subrayó Vázquez Rosas.

macrosimulacro de sismo imss
(Foto Cortesía)

El propio coordinador de Protección Civil en Michoacán, Pedro Carlos Mandujano Vázquez, reconoció que en la entidad hace falta trabajo de concientización sobre los desastres naturales, especialmente los sismos, pues estos fenómenos no se pueden predecir, se aparecen cuando la gente menos los espera.

(Foto: Archivo)

Al respecto, el maestro en Ciencias dijo que las autoridades estatales y académicas deben tener en cuenta que Michoacán es altamente sísmico, y aunque recientemente no ha ocurrido un evento desastroso, recordó que en 1912 los segmentos del sistema de fallas Morelia-Acambay produjeron uno de los eventos sísmicos más importantes –con una magnitud de 6.9–, pues afectó de manera importante la región de Acambay, así como la Ciudad de México.

Mientras que en 1979, en el municipio de Maravatío se registró un sismo que ocasionó innumerables daños materiales, y en octubre de 2007 ocurrieron algunos sismos en la ciudad de Morelia con epicentros ubicados a lo largo de las fallas.

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(Foto: Cortesía)

Fallas en Morelia; La Paloma, zona donde podría ocurrir un sismo de magnitud de 7
Gabriela Gómez Vasconcelos considera necesario que la población asentada en las zonas donde se localizan las fallas geológicas sea capacitada sobre cómo actuar en caso de que se presente un sismo de magnitud superior a 7.0, pues serían los primeros afectados por la catástrofe; además deberían contar de manera individual con sensores que les ayuden a detectar un evento de esta naturaleza.

La investigadora considera que toda la población debe ser consciente de que Michoacán es una entidad altamente sísmica, pero quienes habitan sobre las 17 fallas geológicas identificadas en Morelia por las autoridades (los investigadores señalan 13 en total) deben estar más atentos y realizar de manera constante simulacros encabezados por los gobiernos municipal y del estado.

Detalló que las zonas más peligrosas en Morelia son donde se encuentran las fallas activas, como la parte conocida como La Paloma, Cerritos, la Terminal de Autobuses, la avenida Nocupétaro, La Colina y la de Tarímbaro; ahí, si se llegara a romper alguna de estas fallas, se generaría un desastre descomunal.

paloma, sismo
(Foto: Google Maps)

Sin embargo, puntualizó que la zona de La Paloma es donde existe mayor riesgo, por la cantidad de unidades habitacionales que hay, y mientras más densidad poblacional exista, es mayor el peligro.

La doctora en Ciencias de la Tierra por la Universidad de Massey, Nueva Zelanda, advirtió que esta falla se mueve constantemente .5 milímetros al año, es decir, que libera energía lentamente, pero si tuviera una ruptura más grande podría provocar un sismo de magnitud 7, sólo esa falla, y si llegara a pasar, “sin duda que ocurriría una verdadera catástrofe”, advirtió.

De acuerdo con el estudio “Efectos de las fallas asociadas a sobreexplotación de acuíferos y la presencia de fallas potencialmente sísmicas en Morelia”, del investigador Víctor Hugo Garduño-Monroy, las condiciones principales de riesgo en esta área pueden ser de dos tipos: los edificios se afectan directamente por una ruptura y movimientos ocasionados a causa de la gravedad o por un movimiento sísmico; asimismo, por la removilización de los bloques que se encuentran en la parte alta y que están asociados a la inestabilidad gravitacional de la pendiente.

Las fallas geológicas en Morelia, que son monitoreadas por los investigadores de la UMSNH, son la Central Camionera (ubicada sobre la avenida Héroes de Nocupétaro), La Colina, Chapultepec Sur, El Realito, Torremolinos, Cerritos, Cointzio, La Soledad, Cuautla, La Paloma, el Cerro del Punhuato y San Juanito Itzícuaro.

central de autobuses
(Foto: googlemaps)

Por estos fenómenos geológicos, las colonias más afectadas de la ciudad son:

  • Torremolinos
  • Torreón Nuevo
  • Obrera
  • Chapultepec Sur
  • Molino de Parras
  • La Soledad
  • Ampliación La Soledad
  • Guadalupe
  • La Colina
  • Adolfo López Mateos
  • El Realito
  • Ocolusen
  • La Floresta
  • La Loma
  • Bosques Camelinas
  • avenida Héroes de Nocupétaro, entre otras

 

Difícil, asegurar que surgirá un nuevo volcán en la zona del Paricutín: especialistas
Ante el registro de 2 mil 969 sismos localizados en las cercanías de Uruapan del 5 de enero al 10 de febrero de 2020 por el Servicio Sismológico Nacional (SSN), los investigadores de la Universidad Michoacana consideran que es muy prematuro para confirmar el surgimiento de un nuevo volcán en donde se ubica el Paricutín.

Sin embargo, no descartan la hipótesis del nacimiento de un volcán en Michoacán, pues recordaron que el estado es altamente sísmico y por ello no debe desestimarse la opinión de otros expertos, como los de la UNAM, quienes aseguran que el enjambre sísmico es producto de la intrusión magmática.

Por ejemplo, en el año 2000 se presentó un enjambre sísmico en las cercanías de Apatzingán, pero ninguno de los eventos que se registraron en aquel tiempo estuvo relacionado con la aparición de un nuevo volcán; sin embargo, insistieron en que ninguna hipótesis debe ser desestimada y deben tomarse todas las previsiones posibles.

En tanto, en 1999 y 2000 ocurrió otro enjambre sísmico en las cercanías del volcán Tancítaro, pero de mayo a junio de 2006 se registró otra secuencia sísmica con cerca de mil eventos telúricos de bajas magnitudes. Los resultados de los análisis de dicho enjambre indicaron que los sismos fueron originados por un cuerpo magmático que se estaba elevando a cierta profundidad en las cercanías del volcán Tancítaro.

Una vez que comenzó a registrarse el enjambre sísmico, principalmente en la región de Uruapan a partir de este año, un grupo de expertos del Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) realizó un recorrido por Uruapan con la finalidad de estudiar el enjambre; además, fue instalado un sismómetro en el Instituto Tecnológico Superior de esa ciudad, el cual ayudará a tener mayor precisión sobre la intensidad y epicentro de los temblores en esa región del estado.

Al respecto, titular de Protección Civil expuso que al término de esta inspección el personal capacitado del Cenapred llevará las mediciones y estudios para ser analizados a detalle y, una vez que se tenga pleno conocimiento del origen de los sismos, tomar las medidas preventivas para la población que habita en esa zona, en caso de ser necesario.

Algunos investigadores como el doctor Hugo Delgado, director del Instituto de Geofísica de la UNAM, consideran que el fenómeno en la entidad está asociado a movimientos tectónicos o magnéticos, y aunque el enjambre sísmico puede tener un origen magmático, no necesariamente implicaría el nacimiento de un volcán. Sin embargo, aún falta que se den a conocer los resultados de la investigación del Cenapred.

Citas:

“La Red Sísmica va a depender de los esfuerzos que hagan también las autoridades federales, pues se tienen que conseguir los equipos, que son muy costosos, más de tres millones cada uno, y el mantenimiento es aún mayor”. Ricardo Vázquez Rosas, investigador del INICIT.

“Este proyecto no sólo ayudará a detectar sismos, sino que también ofrecerá datos sobre las placas tectónicas y los eventos de terremotos con menor magnitud”. Gabriela Gómez Vasconcelos, doctora en Ciencias de la Tierra.

“Hay avances importantes en cuanto a la cultura de la prevención, pero todavía se requiere mayor voluntad de la sociedad para participar en todas las acciones que se hacen desde el gobierno”. Carlos Pedro Mandujano Vázquez, coordinador de PC estatal.

 

Datos importantes:

-Cada acelerómetro tiene un costo de 3 mdp
-50 mdp se requieren de inicio, y para mantenimiento, más de 70 mdp
-Las edades geológicas son muy variables, como puede suceder puede pasar en 100 años un temblor fuerte
-En 1997 se presentó en Michoacán un sismo en donde resultaron 35 comunidades dañadas
– Michoacán tiene 35 años sin una Red Sísmica
-10 años de temporalidad tiene el proyecto de la Red en Michoacán
-Más de 10 investigadores de la UMSNH, involucrados en el proyecto

 

Por: Guadalupe Martínez/CA