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Los agentes fueron llamados a una farmacia en Walgreens por la presencia de unos presuntos saqueadores (Foto Facebook: Vallejo Police Department)

Estados Unidos (MiMorelia.com).- La Policía de Vallejo, California, en Estados Unidos, disparó y mató a un hispano al pensar que éste se arrodillaba para utilizar un arma de fuego, que supuestamente portaba en su pantalón, pero resultó ser que en realidad lo que el joven traía era un martillo.

El incidente se produjo en medio de las protestas que se tornaron violentas y derivaron en saqueos en esa localidad por la muerte del afroamericano George Floyd.

De acuerdo con un comunicado de la Policía de Vallejo, la noche del 1 de junio los agentes fueron llamados a una farmacia en Walgreens en dos ocasiones. En la segunda, al filo de la medianoche, se les notificó la presencia de unos presuntos saqueadores, quienes estaban intentado ingresar al edificio.

Cuando los agentes llegaron, encontraron cerca de una decena de presuntos saqueadores en el estacionamiento de la farmacia colocando mercancía que posiblemente sacaron del establecimiento dentro de dos vehículos.

Posteriormente, los agentes encontraron allí a Sean Monterrosa, de 22 años, quien corrió hacia el vehículo policial y se arrodilló. Según el reporte, el hombre dobló sus rodillas “como si se estuviera preparando para disparar” y llevaba sus manos a la cintura, donde “parecía haber la cabeza de una pistola”.

Un efectivo dentro del vehículo disparó contra Monterrosa, quien fue llevado a un hospital y murió por sus heridas.

«Las investigaciones luego revelaron que el arma era un martillo de 15 centímetros colocado en el bolsillo de su suéter», se informa en el comunicado.

Monterrosa tenía antecedentes criminales por robo, agresión con un arma mortal y violaciones por portar un arma de forma ilegal, entre otros, de acuerdo con las autoridades.

El policía que disparó no fue identificado y fue puesto en una baja administrativa de rutina, al igual que los otros agentes involucrados en el incidente. Lo ocurrido está siendo investigado por el Departamento de Policía.

John Burris, abogado de la familia de la víctima, sostuvo que Monterrosa iba a levantar sus manos cuando recibió el balazo. “La vida del agente no estaba en peligro (…) Hubo una indiferencia temeraria por la vida de este joven porque había tensión en el aire”, señaló, citado por el diario Los Angeles Times.

Por: Redacción/SJS