Me alegra mucho saludarles, en este tiempo que iniciamos de las posadas como la novena de preparación para celebrar la Navidad.

Las circunstancias siguen siendo de mucho cuidado ante el riesgo del contagio de Covi-19, pero será muy oportuno que no perdamos el espíritu propio de estos días reposadas. No podremos tener los convivios tradicionales, los encuentros familiares tan multitudinarios, pero sí podemos fortalecernos en la fe y podemos vivir momentos de intimidad con Dios y momentos de cercanía familiar, aunque no sea física, pero sí en el afecto, en el cariño, en la preocupación de unos por los otros.

Vivamos estos días de posadas, hagamos oración, busquemos ser caritativos, solidarios, fraternos unos con otros y cuidémonos, seamos responsables de nosotros mismos y cuidemos el riesgo de que podamos contagiarnos, y también ayudemos a nuestros hermanos a que sean responsables de sí mismos y se cuiden.

Todos cuidando el riesgo de no generar un foco de infección. Vivamos estos días de posada y preparémonos para celebrar la Navidad. Fortaleciéndonos en la oración, fomentando entre nosotros el cariño y el afecto, como hermanos en una misma familia, como amigos y sigamos viviendo lo propio de este tiempo de adviento y de Navidad.

Les saludo y les bendigo a todos con mucho cariño, el Señor este con ustedes, la bendición de Dios Omnipotente, Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda y permanezca para siempre. Amén.