Empresarios y negocios, desde la tienda más pequeña de abarrotes hasta la cadena comercial más grande, van a ver la oportunidad para tener una mayor cantidad de ingresos

Por: Josimar Lara/@Josimar2188

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- Con el aumento en el precio de las gasolinas, el año 2017 terminaría con una inflación de entre 5 y un 7 por ciento, cuando regularmente era entre un 3 y 4 por ciento, estimó el presidente de la Colegio de Economistas del Estado de Michoacán, Miguel Ángel Ayala Barajas.

El también profesor e investigador de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH) explicó que los efectos de este aumento a los combustibles serán a lo largo del año, particularmente en alimentos, bebidas y tabaco con incrementos de hasta 7 por ciento, en servicios serán entre un 3 y 5 por ciento, mientras que en los productos agropecuarios como frutas y verduras, se estima tendrán aumentos de entre un 2 y 4 por ciento.

Subrayó que si el gobierno federal no implementa acciones a tiempo y concretas para evitar la escalada de costos en productos y servicios, se podría llegar a tener una inflación de hasta 10 por ciento a lo largo de 2017.

“De manera natural, los empresarios y los negocios, desde la tienda más pequeña de abarrotes hasta la cadena comercial más grande, van a ver la oportunidad para tener una mayor cantidad de ingresos, no porque quieran abusar, sino porque en los inversionistas se está generando bastante incertidumbre, porque la idea de que en febrero vuelve a subir la gasolina y que se están encareciendo los productos más básicos, como la tortilla y el pan, provoca que los negocios quieran aumentar sus precios como una medida de contención”, analizó.

Consideró que el aumento de hasta 20 por ciento en los combustibles se debió a la liberación de precios, pero esta medida pudo ser de manera controlada y con una estrategia por parte del gobierno federal para generar economías adecuadas y en el que se contemplara la reducción de salarios de funcionarios y al gasto corriente a las dependencias, sin necesidad de sacrificar los programas sociales.

Por último, opinó que los cuatro ejes del Acuerdo para el Fortalecimiento de la Económico y la Protección de la Economía Familiar no cuentan con elementos «medibles», como es la asignación de algún recursos para estimular la inversión, además de que no hay plazos ni metas claras.