prevencion de enfermedades cronicas
La demencia es la enfermedad crónica que provoca mayor dependencia, por encima de diabetes, complicaciones del corazón y cerebrovasculares (Foto Cortesía)

Ciudad de México (MiMorelia.com).- La prevención de enfermedades crónicas, el diagnóstico oportuno de padecimientos como diabetes, hipertensión y cáncer, la modificación de conductas de riesgo y hábitos poco saludables (mala alimentación, tabaquismo, consumo de alcohol, sedentarismo) son claves para llegar a la edad adulta mayor como personas independientes y saludables.

El jefe de la Unidad de Investigación Epidemiológica y en Servicios de Salud en el Área de Envejecimiento, Sergio Sánchez García, indicó que la dependencia en este grupo poblacional se clasifica en cuatro rubros: social, psicológica, económica y funcional, y es en ésta última en la que el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) centra sus esfuerzos para que la persona, en la medida de lo posible, tenga autonomía física, psíquica e intelectual.

Explicó que el Seguro Social cuenta con diversas estrategias como el programa PrevenIMSS, que tiene por objetivo otorgar un conjunto de acciones de promoción y protección de la salud; incorporar nuevas acciones preventivas para dar respuesta a la transición demográfica y epidemiológica, al tiempo de estimular la participación de las y los derechohabientes en el cuidado de su salud.

Refirió que se diseñó el Programa Geriátrico Institucional GeriatrIMSS, como un modelo específico enfocado en fortalecer cuatro áreas fundamentales para un envejecimiento saludable: funcional, mental, nutricional y social; considera la interrelación entre el tratamiento médico, los enfoques preventivos y la atención social de los problemas del adulto mayor.

Sergio Sánchez García indicó que el Programa de Atención al Paciente Crónico (ADEC) tiene como propósito desarrollar una estrategia de extensión hospitalaria ante la alta demanda de enfermedades crónicas, a fin de proporcionar atención médica a través de procedimientos básicos en el domicilio, con la participación activa del paciente y sus familiares.

Comentó que además de dar atención preventiva, diagnóstica y curativa a la derechohabiencia, el IMSS cuenta con la Unidad de Investigación Epidemiológica y Servicios de Salud, Área envejecimiento, en la cual se aborda la investigación de manera prioritaria, a fin de proporcionar información científica de calidad que contribuye a mejorar la eficiencia de los cuidados de salud ofrecidos por el Instituto.

Está área, explicó el doctor Sánchez García, ha generado investigaciones que han servido de apoyo a las autoridades y directivos que toman decisiones a favor de la derechohabiencia en los distintos niveles de atención médica.

El jefe de la Unidad de Investigación Epidemiológica y en Servicios de Salud en el Área de Envejecimiento señaló que de los diez principales motivos de consulta en medicina familiar para los derechohabientes de 65 años y más edad, tan solo las enfermedades cardiacas y la diabetes representan el 64.7 por ciento, esto es casi dos de cada tres atenciones.

También destacó que si bien la diabetes, enfermedades del corazón, cerebrovascular y en riñón son los males más comunes que sufren los adultos mayores, la demencia es el padecimiento crónico que causa mayor dependencia y esto es una tendencia que no ocurre sólo en México, sino en la mayoría de los países.

La demencia se caracteriza por la pérdida progresiva e irreversible de la memoria, el pensamiento, el habla y el entendimiento, que afecta la capacidad de comunicarse y de realizar tareas cotidianas; en quien la padece, los cambios de personalidad y comportamientos son habituales y tiene la particularidad de afectar tanto al paciente como al cuidador por los retos que implica cuidar a una persona con este trastorno.

Comentó que los adultos mayores cotidianamente afrontan situaciones de riesgo que amenazan su integridad, particularmente caídas en casa o en la calle, y que pueden alterar las funciones y estructuras de su cuerpo.

Cuando esto ocurre, dijo, enfrentan su entorno de modo distinto y con frecuencia factores ambientales y personales pueden obligar a limitar las actividades que podían realizar en el día a día sin ayuda de otra persona, tales como bañarse, cocinar, ir de compras o caminar.

Por: Boletín / PO