El legislador coincidió con la CNDH sobre que el gobierno federal debe generar protocolos, para detectar y atender a víctimas de trata de personas (Foto Cortesía)

Morelia, Michoacán (Boletín).- En la agenda nacional de nuestro país debe ser una prioridad el impulso de acciones concretas para prevenir y combatir la trata de personas en todas sus modalidades, subrayó el diputado Antonio Soto Sánchez.

Antonio Soto señaló que es necesario fortalecer las políticas públicas encaminadas a combatirla y prevenirla, destinando mayores recursos a las áreas encargadas de atender este tema.

La trata de personas es un tema importante de seguridad nacional e internacional e incluso de salud pública, y refirió que existen protocolos internacionales que instan a los países a crear mecanismos para prevenir, legislar internamente y capacitar a sus funcionarios para aplicar y ejecutar la normativa de manera que se logre prevenir y combatir.

Además de que organismos internacionales advierten que la trata de personas se ha incrementado debido a los evidentes obstáculos económicos internacionales, en especial los países subdesarrollados o en vías de desarrollo, lo que obliga a situaciones tales como el desempleo, así como las limitadas posibilidades de acceso a los servicios de salud y educación, empujando a las personas a tomar decisiones equivocadas.

La Organización Internacional del Trabajo estima que personas sometidas a trabajos forzados como consecuencia de la trata de personas, que se estima en aproximadamente 2 millones 400 mil personas, de las que el 56 por ciento son mujeres y niñas y el resto son hombres y niños; en el caso de trata con fines sexuales, el 98 por ciento es ocupado por mujeres y niñas.

En tanto, la Organización Internacional para las Migraciones considera que, anualmente un millón de hombres, mujeres, niños y niñas son engañados, vendidos, coaccionados o sometidos a condiciones semejantes a la esclavitud bajo distintas formas y en diversos rubros como lo son la construcción, maquila, agricultura, servicio doméstico, prostitución, pornografía, turismo sexual, matrimonios serviles, niños soldados, tráfico de órganos, venta de niños, entre otros, siendo las mujeres, las niñas y los niños el sector más vulnerable.

«Si bien en nuestro país se tienen herramientas jurídicas para prevenir y combatir la trata de personas, las cifras evidencian que el problema no se ha atendido de fondo ni de manera integral, por lo que es necesario que se fortalezcan las políticas públicas y se emprendan acciones concretas desde la federación con apoyo de estados y municipios», finalizó el diputado.

PO