(Foto: @UNAM_MX)

Por: Adoración Araiza 

Ciudad de México (Rasainforma.com).- De acuerdo con una investigación de la Universidad Autónoma de México (UNAM) la privacidad de sueño y trabajos nocturnos son estereotipos que contribuyen a la obesidad, dejando en claro que esa condición no solo tiene que ver con la conducta alimenticia o el sedentarismo.

Según un comunicado, en el aumento de peso de las personas contribuyen factores como la falta de sincronicidad en las actividades diarias, los ciclos de luz y oscuridad en el ambiente.

Los requerimientos laborales o sociales que hacen que durmamos más tarde o despertemos más temprano de lo que nuestro reloj biológico requiere, tienen consecuencias negativas en la salud.

La investigadora posdoctoral del Instituto de Investigaciones Biomédicas (IIBm) de la UNAM, Lucía Mendoza Viveros, estudió los ritmos biológicos en los mamíferos y analiza la relación entre los relojes biológicos y el metabolismo, y cómo se producen patologías cuando no están sincronizados.

La joven científica evalúa algunos parámetros de este último proceso y de la fisiología de obesidad inducida por dieta, por lo que, pese a que la investigación fue realizada en animales “ratones”, dijo que los resultados tienen mucha relevancia, en especial por la prevalencia de obesidad entre la población mexicana.

“Se trata de una condición patológica que conlleva muchos problemas de salud y detrimento de la calidad de vida de las personas”, dijo.

Este proyecto, iniciado el año pasado, es resultado de la colaboración entre los grupos de trabajo de Lorena Aguilar Arnal, del IIBm, y de Ricardo Orozco Solís, del Instituto Nacional de Medicina Genómica.

“En las personas se ha visto que la privación aguda de sueño afecta la tolerancia a la glucosa y la respuesta a la insulina; es decir, el metabolismo responde de manera inadecuada. Cuando esa situación es sostenida, durante años de trabajo nocturno o desveladas, las consecuencias pueden ser más graves”, afirmó Mendoza Viveros.

La integrante del Sistema Nacional de Investigadores explicó que los relojes biológicos son intrínsecos a los organismos; se encuentran en nuestras células y a nivel sistémico.

En tanto, el hipotálamo es una parte del cerebro compuesta de diferentes núcleos dedicados a controlar la liberación de hormonas, la conducta alimenticia, el gasto energético, la metabolización de los alimentos y otros procesos relacionados. También participa en la conducta reproductiva, respuestas emocionales y balance de fluidos (osmoregulación), entre otros aspectos.