La legisladora detalló que la violencia en contra de la mujer es una violación sistemática de los derechos humanos

Por: Maribel Nieves Aguilar/@Mnievesa

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- Aprueba la LXXIII Legislatura la iniciativa de decreto por medio de la cual se expide Ley de Atención y Fomento al Parto Humanizado para Michoacán presentada por la diputada emanada del Partido del Trabajo (PT), Brenda Fraga Gutiérrez.

En la exposición de motivos la legisladora detalló que la violencia en contra de la mujer es una violación sistemática de los derechos humanos, además de un delito que también constituye un grave problema de gran impacto en la salud pública, aspectos relacionados con la sexualidad, la reproducción y la conceptualización que ofrece el marco de los derechos humanos bajo un enfoque de género.

La Declaración de Naciones Unidas sobre la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer, en donde se reconoce a la violencia contra la mujer como un impedimento para lograr los objetivos de igualdad, desarrollo y paz, porque es una violación y un menoscabo al goce y disfrute de los derechos humanos y las libertades fundamentales de las mujeres.

Otra acción considerada violencia obstétrica es la obstaculización al apego precoz del bebé con la madre sin causa médica justificada ya que es de suma importancia realizar la lactancia materna precoz, es decir no se debe negar la posibilidad de cargarlo y amamantarlo inmediatamente al nacer.

La Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia Contra la Mujer define como violencia contra la mujer cualquier acción o conducta, basada en su género, que cause muerte, daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico a la mujer, tanto en el ámbito público como en el privado. Los tipos de violencia son físicos, sexuales o psicológicos y define a los agresores que infringen en el espacio doméstico, en la comunidad, por el Estado y agentes.

Los derechos reproductivos y los derechos sexuales son pilares de los derechos humanos, los cuales en la actualidad no son considerados; como el derecho a realizar un plan de procreación con asistencia médica o de una partera o comadrona reconocida en un hospital o un ambiente alternativo, este último minimizado por intereses particulares y económicos, ya que, se ha industrializado e inhumanizado la atención a un parto, solo se persiguen intereses económicos y reductores de tiempo, sin valorar y evaluar la importancia esencial del alumbramiento natural al que tiene derecho toda mujer, acceder a servicios de salud adecuados que propicien una atención digna y de calidad durante el embarazo, el parto y el puerperio, sin riesgos, y que garanticen las mejores condiciones para tener hijos sanos y con la corresponsabilidad y participación del padre, de la pareja o familiar que en ese momento la mujer convenga de común acuerdo, para emprender el alumbramiento y su acompañamiento.

La salud reproductiva va más allá de los cuidados para evitar trastornos de salud e incluye necesariamente la exploración de las condiciones sociales que permiten o impiden el acceso a ella. Entre los factores de desigualdad de género y la ideología que la sustentan son centrales, los conceptos sociológicos de habitus profesional y campo médico. Esta ley tiene por objeto terminar la problemática y erradicar toda violación de derechos de las mujeres en los servicios de salud. Los esfuerzos de prevención de nuevas violaciones de derechos de las mujeres que se centran sólo en las cuestiones de “calidad” y “calidez” de la atención, desconocen la verdadera naturaleza del problema.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda seguir la pauta de atención a la asistencia al parto de forma humanizada, no medicalizada, ni intervencionalizada, al respetar los derechos de la mujer y su decisión. “Por ello, se propone recuperar el parto como un evento natural, seguro, saludable y trascendente para el que las mujeres estamos innatamente preparadas”.

* Apoyar a la mujer embarazada a restablecer la conexión con su fuerza instintiva a través de información y alternativas prácticas para que puedan vivir el parto como un hecho transformador.
* Respetar la libertad de elección de la mujer.
* Brindar la información más actual, objetiva y veraz acerca del proceso natural del parto para que sea la mujer sea quien tome la decisión de cómo dar a luz.
* Fomentar la confianza de la pareja en la experiencia de ser padres, a través de información sustentada en la mejor evidencia científica.
* Promover la participación activa de la mujer, la pareja y los familiares e impulsar el protagonismo en el acontecimiento del parto, respetando las decisiones que tome acerca de su cuerpo y su bebé.
* Brindar al bebé un nacimiento suave y respetuoso.
* Procurar la salud de la mamá y el bebé sin subestimar la capacidad innata de la mujer para dar a luz, respetando el proceso natural del trabajo de parto.