Por: Sayra Casillas/ @Sayracasillas

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- Representantes de la provincia eclesiástica de Morelia presentaron ante el nuncio apostólico, Franco Cóppola, un análisis sobre el empobrecimiento, la violencia y otros asuntos sociales que aquejan a Michoacán, frente a los cuales comprometieron tres líneas de acción a favor de la paz y la familia.

Ello implica la realización de talleres de participación ciudadana, establecer tres centros de escucha en cada diócesis y siete en Morelia, así como impulsar cooperativas y cajas de ahorro para favorecer proyectos productivos en las comunidades.

Así lo informó en rueda de prensa, el arzobispo de Morelia, Carlos Garfias Merlos, quien detalló que el encuentro se efectuó del 15 al 17 del presente mes en la Casa San Luis, de esta ciudad, con la participación de representantes de la provincia eclesiástica de Morelia, integrada por las diócesis de Apatzingán, Ciudad Lázaro Cárdenas, Morelia, Tacámbaro, y, Zamora.

Indicó que según el diagnóstico, en toda la provincia es notable la pobreza, sin embargo hay regiones donde las carencias y desigualdades son extremas, entre las que citó algunas zonas de las diócesis de Tacámbaro, Lázaro Cárdenas, y, Apatzingán.

En lo que a inseguridad se refiere, Garfias Merlos, manifestó que está más exacerbada en zonas de Apatzingán, y, Zamora, en los límites con Jalisco, lo que se suma a una desconfianza generalizada de la población ante el proceso electoral que está en curso, y, el descontento, el recelo ante planteamientos de los hoy aspirantes a cargos públicos.

A pregunta expresa, el arzobispo respondió que este año pondrán mayor énfasis en la instalación de los centros de escucha para víctimas de la violencia en todas las diócesis, pero de manera paralela buscarán la manera de aterrizar el proyecto económico.

En ese sentido, adelantó que para finales de este mes, representantes de las cinco diócesis se reunirán con representantes de la sociedad civil y autoridades para plantearles el proyecto sobre economía solidaria, por medio del cual se impulsarían proyectos productivos en comunidades marginadas y/o golpeadas por la violencia.

El reto, subrayó, es: “buscar la cooperación con la sociedad civil y de las autoridades para ir transformando en ambiente de violencia en una esperanza de pacificación”.

kpmg