viacrucis
Por contingencia sanitaria sólo 30 personas están dentro de la casa de Julio Ferrer, quien ha representado a Cristo durante ocho años (Foto: Cynthia Arroyo)

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).-“Cristo ha querido significar el camino del dolor, dispongámonos a conmemorar su sacrificio realizado por amor a nosotros”, destacó el padre, Sergio Arévalo, párroco de la Parroquia del Salvador del Mundo, que el año próximo cumplirá 50 años de establecerse en la colonia Juárez de Morelia.

Durante la celebración de la edición 49 del Viacrucis, que en esta ocasión se hizo a puerta cerrada en la casa de Julio Alejandro Ferrer Fonseca, quien ha representado a Cristo en ocho ediciones, se representó el juicio del Mesías que concluyó con la “crucifixión” y muerte del hijo de Dios.

“Jesús entregó su vida y lo hizo porque te quiso, te amo a ti, me amó a mí y quiso entregar su vida de una manera total”, refirió el sacerdote, mientras describió que el Viacrucis fue un legado de amor.

(Foto: Cynthia Arroyo)

La conmemoración se ha hecho ininterrumpidamente todos los viernes santos, primero a iniciativa del padre José Zavala Paz, cuyo nombre retomó el grupo de oración que representa el Viacrucis.

Se tenía contemplada la participación de 60 actores, ahora sólo participaron 30.

“¿Qué estás dispuesto a hacer para lograr vivir el amor y ser santos como él quería?”, preguntó el padre Sergio Arévalo, e hizo una oración antes de iniciar la representación.

En la primera estación, “Jesús es sentenciado a muerte” hicieron hincapié en los pasajes del evangelio que hacen referencia al interrogatorio al que fue sometido.

En la segunda estación: Jesús es cargado con la cruz el sacerdote reflexionó sobre las palabras de Jesús, “vamos a tomar nuestra cruz pero con alegría sabiendo que es siempre para poder vivir con grandeza como Jesús lo está pidiendo”.

En la tercera estación: Jesús cae, por primera vez, bajo el peso de la cruz, el padre Sergio expuso, “¿qué haremos para levantar al Cristo caído en la gente que sufre o se encuentra sola?”.

En la cuarta estación, el encuentro con la virgen, el padre dijo, “en esta contingencia atendámonos unos a otros, oremos por todas las madres que están doloridas porque no pueden salir de sus dificultades”.

En la quinta estación cuando el cirineo ayuda al señor a llevar la cruz, el narrador dijo, “traten a los hombres como quieran ser tratados ustedes, si aman sólo a los que los aman, qué mérito tienen?”, parafraseando a Jesús.

En la sexta estación, la Verónica enjuga el rostro de Jesús, el padre reconoció la valentía de las mujeres cristianas.

En la séptima estación, la segunda caída en el camino de la cruz, expuso, “todos los que caminamos podemos caer, caemos por causa de nuestra debilidad, pero si alguien nos da una mano podemos levantarnos”.

En la octava estación: Jesús consuela a las hijas de Jerusalén y en la novena estación: Jesús cae por tercera vez, luego en la décima estación: Jesús fue despojado de sus vestiduras.

En la undécima estación: Jesús es clavado en la cruz, aquí representaron el arrepentimiento de los pecadores y en la duodécima estación, Jesús muere en la cruz, “Jesús encuentra palabras de perdón para los responsables de su muerte y exclama. ‘padre perdónalos porque no saben lo que hacen’”.

En la duodécima estación, Jesús muere en la cruz, sus últimas palabras fueron: “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”. La narradora dijo, “señor has que llegue a ti como el hijo pródigo arrepentido”.

En la décima tercera estación, representaron a Jesús en brazos de su madre y en la décima cuarta estación: el cadáver de Jesús es puesto en el sepulcro.

“Recordemos hermanos que el ángel nos dice, ‘no busquen entre los muertos al que está vivo pues él ha resucitado'», concluyó el sacerdote.

Por: Fátima Miranda/E