Es urgente fortalecer la capacidad de los estados de sostener en mayor medida sus propias finanzas (Foto: Ilustrativa)

Por: Eduardo Pérez Arroyo/@edoperezarroyo / Sayra Casillas/@SayraCasillas2

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- Michoacán es uno de los estados con menos recaudación propia en el país y, en consecuencia, de los que más dependen del dinero federal. En los últimos años, lejos de corregir este aspecto, la entidad parece haberse estancado.

El tema es de vital importancia y deja a Michoacán muy mal parado para enfrentar su futuro. Los fondos que la federación reparte año con año a los estados provienen principalmente de los ingresos petroleros, pero, según estimaciones de diversos organismos, la capacidad de Petróleos Mexicanos de generar recursos para el país disminuirá drásticamente en el corto plazo.

Ante esto, alertan expertos e instituciones dedicadas al tema, es urgente fortalecer la capacidad de los estados de sostener en mayor medida sus propias finanzas.

11% de sus ingresos totales generó Nuevo León en 2015

La manera más expedita para que los estados generen recursos propios es a través del cobro de impuestos. Según la Ley de Ingresos 2019, Michoacán cobra cinco impuestos: sobre Loterías, Rifas, Sorteos y Concursos; sobre Enajenación de Vehículos de Motor Usados; sobre Servicios de Hospedaje; sobre Erogaciones por Remuneración al Trabajo Personal, y sobre Tenencia o Uso de Vehículos.

Todos ellos generarán a Michoacán un monto de mil 813 millones 286 mil 944 pesos durante 2019, equivalente al 2.6% del presupuesto anual del estado. En contraste, Nuevo León obtendrá 10 mil 107 millones 937 mil 850 pesos, equivalentes al 10% de sus ingresos totales en 2019.

10% de sus ingresos totales generó Nuevo León en 2019

El coordinador de Proyectos Estratégicos del Colegio de Economistas del Estado de Michoacán (CEEM), Heliodoro Gil Corona, exhibe cinco razones que explican esta baja en la recaudación de impuestos: escaso crecimiento histórico; débil y rezagado sector industrial; alta presencia de la informalidad; estructura fiscal poco robusta, y mecanismos laxos en la administración y cobro de impuestos.

Economía, Heliodoro Gil
(Foto: Cortesía)

De las cinco anteriores, las tres primeras pueden considerarse factores ajenos a la voluntad de cualquier administración estatal. Al menos las dos últimas, por el contrario, dependen directamente de la gestión de los gobiernos de Michoacán.

Los malogrados nuevos impuestos

Para hacer frente a este problema, desde finales de 2018 el estado de Michoacán intentó generar más ingresos a través de siete nuevos impuestos cedulares por servicios notariales y ecológicos.

La propuesta fue aprobada en el Congreso local en diciembre del año pasado, con la oposición de legisladores de Morena que presentaron recursos legales ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) para trabarlos.

En enero de 2019 el director de Recaudación de la Secretaría de Finanzas y Administración, Elías González Ruelas, informó que el Ejecutivo enviaría al Congreso del Estado una propuesta para clarificar el cobro. Al mismo tiempo, el Colegio de Contadores Públicos del estado hizo pública una serie de observaciones por las cuales consideraban “incobrables” los nuevos impuestos.

Entre debates y discusiones, el inicio del cobro se prorrogó hasta el 22 de marzo.
Finalmente, a través de las iniciativas que por separado presentaron el gobernador Silvano Aureoles Conejo, el legislador panista José Antonio Salas Valencia y la fracción parlamentaria de Morena, el 11 de febrero el pleno del Congreso local aprobó reformas a las leyes de Hacienda y de Ingresos. De esta manera se derogaron dos nuevos impuestos: cedulares sobre ingresos de las personas físicas, y sobre negocios jurídicos e instrumentos notariales.

Después, el 30 de abril, el Congreso estatal derogó también los impuestos ecológicos, que implicaban contribuciones por remediación ambiental en la extracción de materiales; por la emisión de gases a la atmósfera; por la emisión de contaminantes al suelo, subsuelo y agua, y por el depósito o almacenamiento de residuos.

Finalmente, de la propuesta inicial que presentó el Ejecutivo al Congreso para el paquete económico 2019 sólo prosperaron los incrementos de un punto porcentual a los impuestos sobre Servicios de Hospedaje y sobre Erogaciones por Remuneración al Trabajo Personal, mejor conocido como impuesto sobre la nómina, cuyo cobro pasó de 2% a 3%.

A la larga, la capacidad recaudatoria de Michoacán quedó más o menos igual que antes. Visto en perspectiva, algunos especialistas esgrimen que en la entidad existe una cultura de desdeñar el pago de impuestos.

“Michoacán siempre ha sido ineficiente para recaudar”, señala el licenciado en Economía de la Universidad de Guadalajara Francisco Valenzuela. “Se ha creado la cultura de que a muchos actores sociales no les importa pagarlos, muchas veces porque se sabe que más adelante habrá ‘perdonazos’ con el afán que tienen los estados de recuperar alguna parte…”

Valenzuela reafirma que la falta de ingresos propios implica que los estados estén sujetos a la voluntad de la federación, y dependen de lo que se les envíe del centro; algo que avala el doctorante en Política Pública Antonio Rojas.

“Es evidente que un estado que no recauda está en una situación de fragilidad financiera porque depende de los demás para sobrevivir.

“Pero además –agrega– hay que advertir que esta situación crea desequilibrios económicos en las finanzas nacionales, consolidando una periferia económica que impone injustas y crecientes cargas impositivas en los estados que precisamente hacen mejor las cosas…”.​

El problema petrolero: negro futuro

La baja recaudación fiscal –un fenómeno que afecta a varios estados del país– puede tener su origen en causas históricas. En el texto “Impacto social de la baja recaudación fiscal en México”, Azucena Ruiz Figueroa, economista y coordinadora de proyectos especiales en la Dirección Académica de Emprendimiento en el Tecnológico de Monterrey, afirma:
“El problema de la baja recaudación se encuentra íntimamente ligado a la cuestión petrolera en México, en tanto que el gravamen sobre ese recurso disminuye la responsabilidad fiscal de los contribuyentes. No sólo es problema de nuestro país; se observa que los países ricos en recursos naturales tienen un menor nivel de recaudación”.

Pero este débil presente para las finanzas michoacanas puede ser aún peor.
“La escasez de crudo se convertirá en un problema a mediano plazo. México se encuentra en un verdadero aprieto, ya que (…) si no se descubren nuevos yacimientos para el 2030, se tendrá petróleo suficiente sólo para nuestro autoconsumo”, indica la misma fuente.

Como ejemplo de lo anterior, en marzo de este año la Asociación Mexicana de Empresas de Hidrocarburos (Amexhi) indicó que en 2018 se perforaron 19 pozos petroleros exploratorios y sólo cinco de ellos fueron exitosos o comercialmente viables, lo cual supone el fin del “petróleo fácil” para México.

Finalmente, las cifras de la Secretaría de Energía parecen confirmar lo anterior. En la última actualización del recuadro “Exportaciones de Petróleo Crudo” se establece que en el año 2018 los ingresos totales por venta de barriles fueron de 26 mil 512 millones de dólares, una cifra muy por debajo de los más de 49 mil millones obtenidos en el año 2011.

La realidad parece ser que los ingresos que sostienen a Michoacán disminuirán irreversible y dramáticamente en pocos años, y que hasta hoy la entidad aún no encuentra la manera de enfrentar ese futuro incierto.

Entre 2012 y 2014 Michoacán logró su mejor promedio de recaudación. En 2019 la tendencia es al alza, pero aún insuficiente.

AÑO MONTO PRESUPUESTO ANUAL % DEL PRESUPUESTO
2008 771’340,534 33,785’729,042 2.3%
2009 818’484,306 38,714’177,007 2%
2010 853’548,164 41,150’533,278 2%
2011 Sin información – –
2012 1,628’918,782 48,277’302,349 3.3%
2013 1,849’699,442 56,717’989,597 3.3%
2014 1,905’542,010 57,641’044,777 3.3%
2015 1,156’680,525 57,803’992,937 1.9%
2016 1,207’384,269 59,034´220,364 2%
2017 1,270’293,756 61,797’895,203 2%
2018 1,549’672,410 65,605’412,298 2.3%
2019 1,813’286,944 70,017’541,440 2.6%

Sólo 9 estados del país tienen una capacidad recaudatoria razonable; Michoacán no está entre ellos:

Estados con alta recaudación:
• Estado de México
• Baja California
• Chihuahua
• Nuevo León
• Tamaulipas
• Campeche
• Quintana Roo
• Querétaro
• Ciudad de México

Estados con recaudación media:
• Aguascalientes
• Sonora
• Baja California Sur
• Sinaloa
• Durango
• Coahuila
• Jalisco
• Colima
• Guanajuato
• Yucatán
• Puebla

Estados con recaudación baja
• Nayarit
• Zacatecas
• San Luis Potosí
• Hidalgo
• Veracruz
• Tabasco
• Chiapas
• Oaxaca
• Morelos
• Guerrero
• Tlaxcala
• Michoacán

FUENTE: Inegi

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Michoacán, una carga para algunos
El actual esquema recaudatorio adolece de al menos dos graves asimetrías que, además de hacerlo ineficiente, lo vuelven injusto, puesto que obliga a algunos actores a responder por otros.
Antonio Rojas explica los detalles de estas dos asimetrías.
La primera se produce entre los estados, “puesto que las entidades que más aportan al presupuesto federal, como Nuevo León, terminan recibiendo de ésta menos de lo que aportan, para que otras con capacidad nula de captación de tributación, como Michoacán, terminen recibiendo enormes cantidades adicionales a sus participaciones (vía aportaciones o recursos extraordinarios), a pesar de aportar prácticamente nada al presupuesto nacional”.
La segunda distorsión se crea en los propios ciudadanos, “puesto que mientras el mismo tipo de contribuyente paga fuertes impuestos estatales en una entidad, en otra su similar se encuentra exento en la práctica de esos gravámenes”.

FRASE
“Exigir a los estados mayor autonomía fiscal cuando están explotando una porción muy elevada de su impuesto más representativo resulta ser una demanda poco probable de ser cumplida… Además, el potencial recaudatorio permite prever que el esquema de dependencia no cambiará aún si se lograse explotar la base existente”. Jaime Bonet y Fabio Rueda, BID/CEPAL