Andrea Cambrón Hola Morelia

Chef mexicana y policía gringo

Su nombre es Violeta, tiene 37 años de edad y es originaria del Estado de México. Cruzó la frontera en California hace 21 años. Y aunque Migración la regresó varias veces a nuestro país, ella no desistió y en su quinto intento, lo logró. Primero llegó a Los Ángeles, con unos familiares, y luego de unos días viajó a Nueva York. Actualmente está casada con Thomas, un norteamericano a quien conoció a través de una página de Internet y que además es policía.

Violeta siempre fue sincera con él desde un principio, sobre su origen y situación migratoria, cosa que nunca fue un obstáculo para él.

«Yo jamás he percibido un acto de racismo. Si por alguna razón alguien me pone mala cara, sólo pienso que – esa persona- tuvo un mal día. Hay americanos que nos quieren y nos aceptan, sólo les cuesta un poquito entender nuestras diferencias en cultura o educación».

Violeta tenía seis años sin una relación amorosa hasta que conoció a Thomas. Dice que sus amigas la motivaron para que abriera una cuenta de Internet para conocer amigos, ya que ella no tenía tiempo de hacer vida social, pues llegó a tener hasta tres trabajos para salir adelante con su hijo y pagarse la escuela, pues al ser indocumentada – en aquel tiempo- no tenía acceso a financiamiento académico. Con mucho esfuerzo y un poco de temor al renunciar a una lavandería donde había sido manager por diez años, decidió concentrarse en la cocina, que es su pasión. Relata que sus amistades siempre quedaban satisfechas cuando ella cocinaba en las reuniones.

«Siempre me decían que les encantaba mi comida».

Finalmente se graduó y comenzó a trabajar en un restaurante como subchef y posteriormente ascendió hasta convertirse en chef. Fue en ese tiempo que conoció a Thomas, y tal como le habían augurado sus amigas -quienes también están casadas con parejas que conocieron por Internet- Violeta y Thomas comenzaron a salir; luego de un tiempo de conocerse y adaptarse como pareja, se casaron el año pasado.

Para Thomas lo más difícil de entender es que para Violeta sus amigos son muy importantes en su vida, ya que aquí no tiene a nadie de su familia, por lo que Violeta dice que aquí sus amigos son como su familia y los toma en cuenta para compartirles tanto sus alegrías, como sus problemas.

«Para mi esposo eso es difícil de entender e incluso puede mostrar un poquito de celos», sin embargo, lo que más disfruta y valora de su «amor a la mexicana» es que Violeta es chef de profesión y a él le fascina la comida mexicana que ella le prepara; además de que le encanta el picante.

Ese sabor de sus platillos mexicanos aunados a los buenos consejos que Violeta recibió de su madre, han hecho que su relación sea muy especial, pues aunque tienen problemas como todas las parejas, Violeta reconoce que a su esposo le encanta que sea cariñosa, que tenga la casa limpia y que le tenga la comida lista.

«Son cosas que en México nos enseñan en casa y que mi mamá siempre me inculcó. O sea que para mí eso es normal, pero para la mayoría de los americanos no. No están acostumbrados a tener una mujer así».

Por el sabor de su comida, por los detalles que ella le expresa y por los ingredientes que sólo una mexicana conoce; este amor se ha mantenido a base de múltiples pruebas, pero que con amor, respeto y comunicación van creciendo día a día como pareja y padres de una bebita de cuatro meses, a quien llamaron Madison.

Al preguntarle a Violeta sobre su vida de pareja con un policía, contestó: «a mí me encanta estar informada sobre asuntos legales. Me gusta leer sobre el tema y trato de informarme, así que vivir con un policía me hace sentir protegida».

Andrea Cambrón

@laentrevistaconandrea

@consaboramorelia

Nota publicada originalmente en Diario de México USA, 2015.