Por: Ibeth Cruz/@ibethcrux

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- En Michoacán el presupuesto de los penales estatales apenas alcanza para la alimentación de los reos y los sueldos de trabajadores en estos lugares, reconoció el coordinador del Sistema Penitenciario de la entidad, José Candelario Jaime Contreras López.

En entrevista, Contreras López informó que el estado destina 800 millones de pesos para la operatividad de siete centros penitenciarios en la entidad, de los cuales el 90 por ciento se gasta en la alimentación de los internos, así como en los salarios de los efectivos.

“Normalmente tenemos 800 millones de pesos, pero si hacemos cálculos, el 90 por ciento lo gastamos en la alimentación para las personas y los sueldos, esto se engloba en el capítulo 1000”, comentó.

El 10 por ciento restante usualmente se utiliza para dar algunas mejoras a los espacios de reinserción social y en ocasiones para la compra de utensilios necesarios.

Sin definir a cuánto ascienden el personal que trabaja en los centros penitenciarios, el coordinador de los mismos en la entidad, dijo que se tuvieron que hacer algunas adecuaciones a algunos de ellos debido a que no “eran redituables”, ya que se gastaba más en el mantenimiento de los mismos.

Por ello, en los días recientes, se tuvieron que cerrar cuatro de los once penales que estaban a cargo del Sistema Penitenciario, y que corresponden a los ubicados en Zinapécuaro, Pátzcuaro, Ario de Rosales y Jiquilpan.

“Les pongo un ejemplo, en Ario teníamos a siete internos y había quince personas cuidándolos, entonces esas cosas tenemos que irlas solucionando porque simplemente no era redituable esa situación”.

Finalmente, reconoció que aunado a los ahorros que buscan hacerse, algunos de estos centros cerrados estaban desproporcionados en cuanto al número de personal, ya que en algunos había excesos de efectivos, pero no había trabajadores que ayudaran a los internos a la reinserción social, motivo que también dio paso al cierre de los mismos.

jcms