Por: Cristian Ruiz/@crisruizr1

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- El delegado estatal de la Procuraduría Agraria, Jesús Alberto Velasco Mata, dio a conocer que actualmente se da seguimiento a 22 casos de conflictos agrarios por el título de propiedad con antigüedad de hasta 500 años, la gran mayoría de ellos están situados en comunidades de la Meseta Purépecha.

En entrevista con medios de comunicación,  el delegado explicó que en la entidad de Michoacán existe un padrón de mil 830 ejidos y comunidades, de los cuales entre 117 y 120 son comunidades, por lo que el factor que propicia la pelea por las tierra es la falta de información clara sobre un posible dueño o títulos que datan de la época Virreinal.

Mencionó que las comunidades que tienen sus títulos virreinales, los límites fueron marcados en su época, con información poco clara como arroyos, montañas y características físicas y geográficas, que con el paso del tiempo ya no existen o actualmente son zonas urbanizadas o no hay indicios sobre la existencia del lugar.

En este sentido, dijo que este tipo de casos solo pueden resolverse por medio de la conciliación y mediación, aunque llevan generaciones tratando de lograr que familiares o habitantes de comunidades demuestren los títulos de propiedad, tarea que asegura no es nada fácil por la desconfianza de los solicitantes.

“Las comunidades son renuentes a la certificación, este caso es icono de este sexenio, sin embargo si hemos resuelto problemas individuales internos en esas comunidades, el hecho de que no quieran regularizarse no quiere decir que no tengan problemáticas al interior y acuden con nosotros para poderles auxiliar en ese proceso y lo hacemos”.

Enfatizó que si bien algunas disputas son por tierras desde hace 500 años, no quiere decir que tengan tanto tiempo en conciliación, es decir que algunos habitantes dejaron pasar el tiempo o no sabían del problema que pasaba de generación en generación.  

Aunque conciliar un conflicto de este tipo puede tardar año, Velasco Mata aseveró  que también tienen casos de éxito, como la regulación de la comunidad de Santiago Tingambato.

FG