Columna Universo Económico de Jesús Melgoza
Jesús Melgoza, Secretario de Desarrollo Económico de Michoacán

La crisis sanitaria por el coronavirus y las medidas de confinamiento se perciben como una amenaza para la vida física, pero también lo son para nuestra estabilidad psicológica, social, política y económica. Toda amenaza apela a nuestra capacidad para enfrentarla o resolverla, y esto nos lleva directamente al concepto de resiliencia.

En Psicología, la resiliencia se define como la capacidad para salir fortalecido en condiciones adversas o traumáticas, que supone una respuesta de afrontamiento eficaz de las crisis.

Etimológicamente, la palabra resiliencia proviene del latín resilio, que significa “volver atrás, volver de un salto, resaltar, rebotar”, lo que hace énfasis en una potencialidad para saltar ante la adversidad: la amenaza que sentimos se transforma en el cuerpo en un impulso para dar un salto y volver a colocarnos en la posición más óptima.

En estos tiempos de contingencia sanitaria por el Covid-19 estamos llamados a ser resilientes, tanto los individuos como los negocios, si es que queremos superar la crisis de la mejor manera.

La pandemia nos ha dejado en claro lo frágiles que somos los seres humanos y es evidente que la “normalidad” dejará de ser normal, que será en adelante algo muy cambiante, ya que no será la misma dentro de 3 o 6 meses o un año.

En esta crisis hay aspectos a los que, por cotidianos, no les poníamos atención y ahora han salido a la superficie, como el papel tan trascendente que juegan las instituciones y el personal de salud, como son médicos, enfermeros, investigadores, administradores. Sin ellos no podríamos pensar en una contención efectiva de la pandemia.

Otra gran aportación la están haciendo las micro, pequeñas y medianas empresas, ya que así como el personal médico está dando la batalla en las clínicas y hospitales, las empresas están luchando desde su trinchera, tratando de sacar adelante negocios de los más diversos tamaños y giros, para así contribuir a la economía.

En Michoacán hay 256 mil unidades económicas y se tienen registrados 467 mil empleos formales, el 90% de los cuales son generados por las mipymes, estos héroes que están contribuyendo a que la sociedad se mantenga funcionando.

La palabra resiliencia tiene hoy más sentido que nunca y lo vemos en miles de negocios que se están transformando, reinventándose para salir adelante. Nos queda claro que un elevado porcentaje de aquellos que no estén dispuestos a innovar o a adaptarse, se verán obligados a cerrar.

Todos estamos llamados a adecuarnos, a ser resilientes, ya que el Covid-19 no es algo pasajero, sino que seguirá presente en nuestras vidas y conversaciones por un buen tiempo.

Es tiempo, pues, de actuar con resiliencia, adecuarnos a las nuevas realidades y priorizar nuestra salud, nuestra familia, nuestro trabajo y nuestro tiempo.