“Acepta la responsabilidad de tu vida. Debes saber que eres tú el que te llevará a donde quieres ir, no hay nadie más». Les Brown.

Tras la presencia de la pandemia Covid-19, en Michoacán, se han realizado más de 90 acciones de prevención y contención para la protección de los ciudadanos, sin embargo, los ciudadanos somos quienes nos hemos resistiendo acatarlas.

A mediados de marzo el Gobierno del estado inició con diversas acciones de prevención entre las que destaca la suspensión temporal de clases de todos los niveles educativos. Se homologó el salario de mil 500 trabajadores del sector salud lo que representó un incremento del 60 por ciento a quienes se encuentran en la primera línea de batalla contra el Covid-19, hecho que incluso fue imitado, aunque no en el mismo porcentaje, por la federación.

Ante los riegos que la pandemia representa especialmente para algunos sectores poblaciones, en abril se determinó que los trabajadores del Estado, especialmente padres y madres con hijos menores a los 12 años y sin contar con redes de apoyo familiar, se ausentaran temporalmente del área laboral, así como adultos mayores de 65 años de edad.

A la par, se implementó un operativo especial por parte de Seguridad Pública con 435 patrullas, el despliegue de mil 500 elementos de policía y 500 cadetes haciendo labores de a pie, exhortando a la población a sumarse a las medidas sanitarias en especial a quedarse en sus casas, si no era necesario desplazarse fuera de su hogar.

Esta acción ha tomado relevancia en los últimos dos meses, ante la necedad (no hay otra palabra para catalogarlo así) de ciertos sectores de la población a realizar actividades masivas como fiestas, jaripeos, reuniones sociales de toda índole incluidas celebraciones religiosas, ello a sabiendas del riesgo que puede representar para los asistentes.

Una de las acciones relevantes y que evidenció un incremento de casos detectados; es la implementación del protocolo de atención para Mujeres Víctimas de Violencia de Género durante el periodo de aislamiento, afortunadamente la mayoría de quienes se han enfrentado estos casos, los han denunciado y recurrido a apoyo por parte del estado.

También se estableció un plan emergente para proteger la economía en Michoacán, haciendo énfasis en medidas hacendarias y económicas, con el subsidio del impuesto sobre la nómina, medida que debería volver a valorarse y ampliarse, luego de que tras la apertura parcial de algunos negocios, no todos están reponiéndose a las pérdidas económicas que enfrentan.

A estas medidas se sumaron otras más que fueron desde el exhorto a quedarnos en casa, hasta las nuevas etapas de convivencia, las cuáles lamentablemente no están siendo acatadas por la mayoría de los sectores poblacionales; hemos relajado la protección de nosotros mismos y por ende de nuestros seres queridos, poniéndolos en riesgo.

Hoy debemos hacer un pequeña pausa en el camino y reflexionar sobre nuestra responsabilidad como ciudadanos, los esfuerzos de los representantes gubernamentales serán en vano si no acatamos las medidas recomendadas, y por su puesto el exhorto es también para los todos, funcionarios de todos los niveles, partidos políticos, y futuros candidatos a predicar con el ejemplo, porque lo que hoy está en juego no es una candidatura a un cargo de elección popular o el posicionamiento o preferencia de un partido político, hoy está en riesgo nuestra vida y de quienes nos rodean.