Andrea Cambrón Hola Morelia

Rosalinda Merino se mudó hace 10 años a Nueva York. Y el motivo fue porque después de un viaje a La Gran Manzana durante unas vacaciones en 2004, conoció a su esposo John, en Times Square.

“Lo conocí en Times Square, el último día del 2004.  Él estaba trabajando y yo estaba de vacaciones.  Todo comenzó ahí en ese lugar” comenta con emoción nuestra compatriota.

John trabaja en el New York Police Department (NYPD) y se siente muy orgullosa de él, con quien ha formado una hermosa familia y con quien tiene dos hijas;  Vanessa de 8 años y Gianna de 5.

Fue en verano del 2006 que Rosy emprendió el viaje de mudanza hacia Nueva York, para comenzar una vida junto a su esposo.  Actualmente, viven en Smithtown, Long Island.

Rosy es dentista de profesión, tenía su consultorio en la ciudad de México y en la actualidad es ama de casa y tiene su propio negocio de cosméticos; se trata de Younique, una empresa de maquillaje y cuidado de la piel.

“La misión de Younique me cautivó, porque es prácticamente, empoderar, levantar y validar a la mujer. Comenzó como una fundación para ayudar a la mujer abusada sexualmente durante la infancia y ahora está creciendo a nivel mundial.  En cada país donde se venda Younique habrá un centro de rehabilitación para ayudar a estas mujeres abusadas durante su infancia”

Por lo anterior, Rosy se siente muy orgullosa de su labor y de poder ayudar a otras mujeres en situaciones de violencia doméstica o abuso sexual y su misión es motivarlas, a través de los cursos de maquillaje y venta de los productos, a que las mujeres recuperan su autoestima y su seguridad en sí mismas.

Cuenta que su experiencia en dicha compañía comenzó hace 18 meses, y  que fue usando los cosméticos, después de una alergia a productos con parabenos, por lo que antes no podía usar ningún maquillaje y ahora, gracias a su tratamiento y a los productos hechos a base de ingredientes naturales de Younique ha podido volver a sentirse bonita y segura de mostrar su rostro.

“Mi meta es ayudar y transmitir este entusiasmo a sentirte validada nuevamente.  La mayoría de las mujeres, y más cuando somos mamás y nos dedicamos a la casa nos olvidamos de nosotras.  Así que podemos ser dueñas de un negocio propio y trabajar en equipo, fortaleciéndonos unas a otras”.

Su experiencia como mexicana en Nueva York

Su experiencia de mudarse a Estados Unidos fue difícil, ya que lo pensé mucho antes de tomar esa decisión, ya que no fue pensanda en un futuro laboral, fue más bien, por formar una familia al lado de John.

“Estaba segura que John no se mudaría a México así que era yo la que tenía que tomar la decisión” y añade, que es difícil pertenecer a una sociedad diferente a la de los mexicanos.

“Simplemente somos distintos.  Los mexicanos, bueno  todos los latinos somos más cálidos, nos tomamos el tiempo de conversar, de conocer.  La sociedad anglosajona está más enfocadas en sí mismos.  Viven de prisa.  ¡No ven ni al vecino! Eso me ha costado trabajo, aunque ya con diez años viviendo aquí, te acostumbras”

Rosy disfruta mucho la naturaleza que la rodea en Long Island, ya que al ser proveniente de la Ciudad de México, siendo una ciudad complicada, por el estrés de vivir a prisa, la contaminación y otros temas, Rosy se siente muy contenta de vivir en un lugar tranquilo, como lo es Smithtown.

“Amo ver de repente zorros, mapaches y venados el mismo día.  No me gusta el invierno, pero lo compensa lo maravilloso de la naturaleza”.

Su mayor satisfacción en el mundo de la cosmetología

“Enseñando a mujeres que podemos salir adelante e invitándolas a pertenecer a esta empresa. Mi mama y algunos familiares y amigas son parte de ella, y a pesar que estamos tan lejos nos apoyamos y comunicamos todos los días”

La paisana comenta que su negocio de cosméticos le permite conectar con México a través de los videos que ella misma realiza desde su teléfono celular, mostrando los nuevos productos y técnicas de maquillaje.

Andrea Cambrón

@laentrevistaconandrea