"Uno llega a ser grande por lo que lee y no por lo que escribe" (Foto: Facebook FCE)

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com/Redacción).- Fue un 14 de junio de 1986 cuando el escritor Jorge Luis Borges falleció en Ginebra a la edad de 86 años a causa de un enfisema pulmonar. Fue en esa ciudad Suiza donde radicó por cuatro años durante su juventud, y al enterarse de que padecía cáncer intratable, decidió vivir allí sus últimos días.

Jorge Luis Borges nació en la ciudad de Buenos Aires, Argentina un 24 de agosto de 1899, aprendió a leer y escribir a la edad de cuatro años, realizó su primera traducción a los nueve años (cuando tradujo el cuento de El príncipe feliz de Oscar Wilde). Autor de libros de cuentos, ensayos breves y poesía, se ha convertido en uno de los referentes mundiales de la literatura en lengua española.

Para honrar la memoria de un escritor no hay nada mejor que recordarlo a través de su literatura, por lo tanto a continuación te recomendamos cuatro cuentos de él que te sorprenderán.

  •  «Las ruinas Circulares» (Ficciones, 1944) Imagina la tarea de crear a un hombre desde su composición más pequeña hasta la ideología que forme su personalidad. Este cuento relata la tarea de convertirse en creador, además de plantear una paradoja que te dejará los pelos de punta.
  • «Funes el memorioso» (Ficciones, 1944) Dejarse perder en los vericuetos de la memoria podría no ser una experiencia como la imaginas. En este cuento Borges te lleva a explorar los caminos intransitables de la memoria y plantea que poder recordar todo hasta el mínimo detalle, podría convertirnos en desconocidos en ciertos momentos del día donde la luz de la mañana cae sobre nuestro perfil derecho.
  • «Utopía de un hombre que está cansado» (El libro de Arena, 1975) Un hombre visita un país lejano donde conoce una forma diferente de ver el mundo, pregunta  «-¿Todavía hay museos y bibliotecas?-No. Cada cual debe producir por su cuenta las ciencias y las artes que necesita.»
  • «El libro de Arena (El libro de Arena, 1975) Borges juega una vez más con los infinitos y para ello la semántica de la arena lo resume mejor. La única advertencia es que no cierres el libro sin haber terminado de leer el relato, de lo contrario jamás podrás saber en qué acabó.