Aún no hay avances en la investigación (Foto: Ilustrativa)

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com/Redacción).- La noche del 23 de diciembre de 2012, una familia completa fue brutalmente asesinada en la colonia Justo Mendoza de Morelia, donde él o los hechores trataron de quemar la casa para borrar cualquier rastro que pudiera dar con su paradero.

La mañana del 24 de diciembre, bomberos municipales atendieron un reporte por el incendio de una vivienda marcada con el número 50 de la calle Joaquín Rivadeneyra. Al ingresar a la casa, grande fue su sorpresa ya que dentro fueron localizados los restos de una mujer, dos jóvenes y un adolescentes.

Eran la madre de familia, María Elena L., de 41 años, y sus hijos Jessica Monserrat, Jorge y Oscar S. de 19, 18 y 13 años, respectivamente. El padre de familia, era Eleuterio S., uno de los 20 michoacanos desaparecidos el 30 de septiembre de 2010 en Acapulco, Guerrero.

Cuando entraron los bomberos localizaron los restos de cuatro personas, tres de ellas presentaban impactos de bala y se encontraban amordazadas y maniatadas.

Se sabe que la noche anterior hubo una posada en la casa, donde familiares y amigos se dieron cita para bailar, cantar y disfrutar en familia.

Cuatro años han pasado del terrible crimen, poco o nada se sabe hasta el momento de los motivos, pero sin duda fue un hecho que “sacudió” a la ciudadanía, en especial a los vecinos del lugar.

Luego de un par de años se dio a conocer que por la azotea del lugar vieron salir a un señor corpulento, rapado y de tez morena clara del lugar, aunque la fuente prefirió guardar el anonimato y nunca quiso acudir a declarar “por miedo”.

En su momento, el entonces encargado de despacho de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), Marco Vinicio Aguilera, dio a conocer que se mantenían todas las líneas de investigación abiertas.