La Alerta de Violencia de Género Contra las Mujeres declarada en 14 municipios de Michoacán representa una preocupación para todas las personas que habitan en el estado e implica un compromiso institucional del gobierno estatal. De ello se genera una obligación de los tres niveles de gobierno de coordinar las acciones para abatir la violencia de género.
Michoacán ha resaltado a nivel nacional e internacional por la constante violencia de la que la mujer ha sido y sigue siendo víctima. Y a pesar de las estrategias que el gobierno ha implementado, no se ha logrado abatir esta violencia.

Por ello, el pasado 4 de diciembre, durante mi comparecencia, presenté ante las comisiones unidas de Derechos Humanos y de Justicia del Congreso del Estado un proyecto completo para darle seguimiento a la Alerta de Violencia de Género Contra las Mujeres, cuyo objetivo principal es abatir la violencia de género en Michoacán mediante el desarrollo de acciones reales y estrategias de vinculación entre la sociedad civil organizada, la academia y los organismos públicos.

Este proyecto es extenso; sin embargo, de forma sintetizada y menos técnica, refiere, entre otros, los siguientes aspectos:

Resumen

Para lograr combatir los fenómenos sociales generadores de la violencia es necesaria una investigación profunda que permita detectar los orígenes y razones que impulsan la comisión de actos violentos en contra de la mujer, para estar en la posibilidad de proponer políticas públicas y acciones para su combate. Por lo anterior se propone este proyecto.

La mencionada investigación pretende desarrollar acciones para abatir la violencia de género en Michoacán a través de una estrategia interinstitucional que permita crear una vinculación entre la Comisión Estatal de Derechos Humanos, la academia, la sociedad y los organismos públicos, para, de esta manera, ofrecer a las michoacanas información adecuada para prevenir, detectar y combatir la violencia de género tanto si están siendo víctimas directas como si tienen familiares que lo estén siendo y así mejorar la calidad de vida y de seguridad de las mujeres en nuestro estado, particularmente en los 14 municipios que tienen alerta de género, al erradicar la situación de vulnerabilidad de la mujer dándole las herramientas que necesita para no ser víctima de violencia.

De este proyecto se derivarán propuestas de modificaciones a las políticas públicas actuales para mejorar su efectividad, programas específicos que respondan a las necesidades de las mujeres michoacanas, así como la creación de comités comunitarios de vigilancia que estarán a cargo de verificar que las políticas públicas y programas para eliminar la violencia contra la mujer en Michoacán se lleven a cabo de la manera establecida y evitar que caigan en desuso. El presente proyecto constituye una acción para promover la mejora continua de la protección de los derechos humanos en Michoacán, en este caso específico los derechos humanos de las mujeres.

Justificación

A lo largo de la historia de nuestro país, la violencia de género o violencia en contra de la mujer sólo puede inferirse, pues está documentada indirectamente, por decir; el simple estudio de los códigos penales habla de un trato desigual ante la ley de hombres y mujeres; por ejemplo: los casos de ataques sexuales contra mujeres estaban menos penalizados si la mujer tenía “mala fama” pública, como si eso la hiciera menos persona; o en caso de violación, la pena se reducía a que el agresor se casara con la víctima, es decir, hay una serie de evidencias de diverso tipo de cómo el sistema ha trabajado para reproducir y perpetuar el sometimiento de las mujeres.

Hoy en día esta violencia continúa. Michoacán es un estado con alto nivel de violencia de género y feminicidios. De 2013 a 2015 se registraron 1,400 casos de mujeres asesinadas; 750 están tipificados como feminicidios. En 33 de 100 casos se desconoce la causa, en 28 de 100 se desconoce su identidad y en 65 de 100 se desconoce el lugar en donde fueron asesinadas. Además, de cada 100 muertes, la autoridad no da información de 43; 29 de 100 fueron asesinadas a golpes; 24 de 100 lo fueron por arma de fuego; 13 de 100, debido a ataques de arma punzocortarte, y 31 de 100, «de otras maneras». En 2016, catorce de sus municipios emitieron alerta de género por el alto índice de feminicidios, convirtiéndose en uno de los 5 estados con mayor cantidad de municipios con alerta de género. En 2017, los delitos principales de víctimas mujeres se distribuyeron de la siguiente manera: lesiones dolosas, 80.1%; lesiones culposas, 8.4%; homicidio culposo, 4.6%, y homicidio doloso, 2.9%. Para el delito de feminicidio se registró el 0.4% de las víctimas. En 2018 se registraron 184 homicidios dolosos de mujeres.

En febrero de 2019 Michoacán registró una tasa acumulada de 10.63 casos de violencia familiar por cada 100 mil mujeres, un incremento de 143% respecto al mismo periodo del año anterior, lo que indica que las estrategias gubernamentales no funcionan. De ahí la necesidad de la participación de la sociedad civil.

Este es un problema latente que día con día se lleva la seguridad y hasta la vida de las mujeres michoacanas, por lo que debemos desarrollar estrategias y acciones para abatir la violencia de género en Michoacán. Estrategias basadas en el trabajo conjunto, puesto que esta vinculación dará mayor alcance a las campañas y acciones contra la violencia de género, ya que al sumar tanto a la sociedad como a las instituciones públicas se podrá atacar el problema desde enfoques distintos pero con mayor fuerza y respaldo.

Impacto social

La situación de violencia e inseguridad en la que se encuentran desde hace varias décadas las mujeres en el estado de Michoacán ha ido erosionando el tejido social, y con ello, los derechos fundamentales de las personas.

En este sentido, la labor de las dependencias de gobierno, estatales y municipales, en materia de derechos humanos es fundamental para salvaguardar e informar a la población sobre sus derechos y garantías, dado que se encuentra en riesgo permanente. Denunciar irregularidades, así como buscar que se resuelvan estas denuncias en las instancias públicas correspondientes, son tareas muy necesarias.

Por otra parte, las personas que colaboran en las dependencias de gobierno, estatales y municipales, contarán con la formación e información que les permita establecer un diálogo permanente con las instituciones públicas para mejorar la calidad de los servicios que prestan a la comunidad, así como la promoción y protección de los derechos humanos de las mujeres. Debido a lo anterior, el impacto se multiplica, pues abarca a las poblaciones con las que trabajan, así como a las autoridades.

El conocer en primera instancia la situación, las condiciones de trabajo y las dificultades que tienen que sortear los actores sociales y trabajadores de las dependencias de gobierno, estatales y municipales, permite, por una parte, detectar las principales problemáticas a las que se tienen que enfrentar en su labor diaria y, por otro lado, mapear la situación de la violencia de género que prevalece en la entidad para identificar las áreas que requieren ser reforzadas.

La información obtenida nos permitirá realizar propuestas y actividades dirigidas a fortalecer las capacidades de los trabajadores de las dependencias de gobierno, estatales y municipales, y proponer estrategias de vinculación entre todos estos actores para un mejor abordaje de la problemática.

Es importante destacar que se necesita de este proyecto, debido a que la participación de la sociedad civil y el establecimiento y ejecución de acciones acertadas constituyen la piedra angular para abatir la violencia de género en Michoacán. Ya que, al realizar actividades de formación, capacitación, asesoría y orientación en las prácticas cotidianas de los colaboradores de las dependencias de gobierno, estatales y municipales, de la academia, y de la sociedad civil organizada, habrá un impacto en la población que se beneficiará de nuevas y mejores herramientas e información para resolver las diversas quejas y peticiones que tienen en la materia. Otro impacto, no menos importante, es el de divulgar esa información entre las instancias que se encuentran actualmente trabajando en la protección de las mujeres michoacanas, para que con base en los resultados de las acciones concretas realizadas, estas puedan replicarlas y mejorarlas en pro de la protección de las mujeres michoacanas. Desde este frente seguimos trabajando en pro de la protección de los derechos humanos y todavía queda la esperanza de ejecutar este proyecto desde la Comisión Estatal de Derechos Humanos.