Por: Andrea Bocanegra/@AndreaB09595812

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- La seguridad que se ha logrado a través del combate al narcotráfico es el principal aporte que el Ejército Mexicano ha hecho al estado de Michoacán, coincidieron un teniente, un capitán, un sargento y un soldado de tropa, miembros actuales de la 21 Zona Militar. Consideraron «un honor» arriesgar la vida a cambio de lograr la paz en el territorio estatal.

Entrevistados por Publimetro, a propósito de la celebración del 106 aniversario del Día del Ejército Mexicano, que se conmemorará con una ceremonia en las instalaciones del Cuartel General en Morelia, los militares admitieron que fue necesaria su participación en tareas de seguridad pública, una encomienda que tienen desde hace 12 años en el país. En ese lapso, dijeron, ha mejorado la confianza ciudadana hacia esta institución.

Para el teniente coronel de Infantería diplomado del Estado Mayor, Jesús Alfonso Nava Bustamante, procedente del municipio de Nacozari, Sonora, ingresado a las Fuerzas Armadas en 1994 a la edad de 17 años, el Ejército Mexicano “es la única institución que tiene a su gente verdaderamente capacitada en materia de derechos humanos”.

(Foto: Heber Morales)

¿Cómo considera que han desarrollado las tareas de seguridad que les fueron encomendadas?
–Esa es una misión que nosotros tomamos con mucha responsabilidad; sabemos que el contacto principal con la población civil puede desembocar en confusiones. Por ello, desde hace muchos años el Ejército se ha capacitado en un rubro muy importante, que es el de los derechos, y el respeto a los mismos está presente en todas nuestras actividades.

¿Cuál ha sido el principal aporte que ha hecho el Ejército a los michoacanos?
–Históricamente, la institución le ha aportado mucho a Michoacán. Aquí tenemos a uno de los próceres más importantes de la Revolución Mexicana, que es el general Lázaro Cárdenas, y creo que es la base de muchos de los beneficios que actualmente tenemos. Hasta lo que podemos desempeñar ahora, que es el apoyo a la seguridad pública, ya que estamos presentes en cada uno de los 113 municipios, dijo Jesús Alfonso Nava.

Por su parte, para el sargento primero de Infantería, Félix Vilchis Bautista, originario del municipio de Tuzantla e ingresado en 1990, a la edad de 16 años, a las Fuerzas Armadas de México, nada se compara con la satisfacción de contar con un trabajo que eligió por vocación, pero que al paso del tiempo le permitió dar una estabilidad económica a sus padres campesinos.

(Foto: Heber Morales)

¿Por qué decidiste ingresar al Ejército Mexicano?
–Por gusto, pero también por necesidad, porque provengo de familia humilde; mi papá es campesino y mi mamá, ama de casa, y ahora puedo decir que no les falta dinero para vivir y que mis hijos tuvieron gracias a ella una carrera.

¿Cuál ha sido la experiencia más fuerte que te ha tocado vivir?
–Andar trabajando en la erradicación. Cuando va uno en reconocimientos terrestres sufre agresiones en las partes altas de la montaña; se escuchan los disparos y obviamente se escucha que pegan en piedras o árboles; se ve dónde están los impactos y que rozaron muy cerca de ti.

La capitán segundo de Transmisiones, Anita Carvajal Silva, procedente del estado de Jalisco, quien forma parte del Ejército desde los 19 años, recuerda que su mayor desafío fue ingresar a la institución durante la época en que la participación de las mujeres en la milicia aún no era bien recibida.

(Foto: Heber Morales)

¿Ha cambiado tu percepción de la institución desde tu ingreso?
–Claro que sí. Del 2007, año en que permitieron el ingreso de las mujeres al Ejército, el cambio ha sido muy vertiginoso; ese momento fue un parteaguas, porque antes la convivencia era muy difícil entre masculinos y femeninos porque había rechazo, hoy hay apertura y convivencia.

¿Cuál ha sido tu mayor satisfacción?
–Darme cuenta de que puedo hacer cosas que jamás creí, ser resistente, aguantar, estar en cualquier lugar con diferentes tipos de temperatura, circunstancias que normalmente uno cree que es imposible; pero sobre todo la satisfacción de conocer a fondo valores como la abnegación, que significa poder sacrificarse por los demás.

Para la soldado oficinista Laura Flores Pérez, moreliana de nacimiento e ingresada al Ejército en 2016, a la edad de 25 años, no existe ninguna profesión por la cual cambiaría su labor dentro de esta institución, a pesar del peligro que implica.

(Foto: Heber Morales)

¿Qué opina tu familia de la carrera que elegiste y de los riesgos que conlleva?
–Primero, la familia se sorprende por la decisión, pero luego se da cuenta de la nobleza con la que uno lo hace. Al final de cuentas, uno es consciente desde que ingresa de lo que va a vivir, y para poder retribuirle a la sociedad, estoy dispuesta a afrontar todos los riesgos.

Los entrevistados también coincidieron en que la principal misión del Ejército Mexicano es garantizar la seguridad nacional, tanto exterior como interior; esta última para mantener el orden.

Sin embargo, comentaron que mantenerse en las calles seguirá siendo necesario si la inseguridad continúa rebasando la capacidad de las autoridades civiles, como hasta ahora.

“Cuando hablamos de secuestros menores o de ladrones, por ejemplo, eso es algo que le compete a las policías estatales y municipales, pero la situación actual ha rebasado esos límites por la presencia del narcotráfico, es por eso que el Ejército tiene que entrar en acción.

Si esa situación continúa imparable es conveniente que sigamos en las calles; sin embargo, si reduce o se puede mantener la seguridad, ya no habría necesidad de que estemos afuera, más que para cualquier urgencia”, afirmó Anita Carvajal Silva.

Actualmente, el Senado de la República discute la reforma constitucional que crearía la Guardia Nacional como el núcleo duro de su estrategia de seguridad pública, cuerpo que inicialmente estaría conformado por la Policía Federal, el Ejército y la Marina.

El presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, argumentó que la determinación de mantener al Ejército y la Marina en las calles se debe a que, en años anteriores, cada una de las corporaciones federales, estatales y municipales de seguridad hacían el trabajo que les correspondía, pero no era suficiente para combatir la inseguridad.

HERRAMIENTAS

“Es la única institución que tiene a su gente verdaderamente capacitada en materia de derechos humanos”. Teniente coronel de Infantería.

«La situación actual ha rebasado los límites por la presencia del narcotráfico, es por eso que el Ejército tiene que entrar en acción». Capitán segundo.

CA