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Un pago reparatorio de más de 454 mil 400 pesos les sería entregado a sus progenitores (Foto: Cynthia Arroyo)

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- Este miércoles 15 de julio, tras 16 meses de que fue desaparecida y asesinada, Nilda Rosario Francisco de la Cruz, una jueza de control dictó sentencia de 15 años de prisión contra Nicolás «N» por el delito de “Desaparición forzada entre particulares”.

En lo que fue un procedimiento abreviado durante la audiencia intermedia en contra de expareja sentimental de Nilda, celebrada en la sede del Poder Judicial, se expuso que la pena corporal a la que se haría acreedor el indiciado era de 75 años de prisión, de acuerdo a la petición de la Fiscalía General del Estado, sin embargo sus defensores lograron que la sentencia fuera de 15 años, lo anterior según constaría en la causa penal 396/2019.

Con un acuerdo entre las partes habría concluido el caso en lo que se conoce como un proceso abreviado, en el cual se le otorgó el beneficio al inculpado de la reducción de la pena corporal, según se les explicó a los padres, porque éste aceptó su participación y responsabilidad en la desaparición forzada de la estudiante de Medicina Veterinaria en la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, y, conjuntamente, porque indicó el lugar en el que depositó el cadáver de su entonces novia.

Además de la pena, la jueza decidió una multa de 246 mil 432 pesos, y un pago reparatorio de más de 454 mil 400 pesos, que les sería entregado a sus progenitores.

A este respecto, los padres dijeron no estar conformes con la sentencia pero decidieron no apelar porque les significa un desgaste físico y emocional.

“Quería una justicia más justa para mi hija y para todos los desaparecidos, sabemos y nos damos cuenta que estamos en un nivel de leyes donde el delincuente tiene más garantías que la víctima”, dijo Fortunato Francisco, padre de Nilda.

Asimismo, consideró que la falta de recursos económicos fue determinante para que no les favoreciera el juicio, “tal vez porque somos gente humilde porque con la gente que tiene dinero hacen hasta lo imposible para refundir a los delincuentes (en la cárcel) pero en nuestro caso no fue así”.

Dijo que la reparación nunca se va a dar porque “la vida de mi hija no tiene precio, nos vamos más tranquilos pero nos quedamos solos con los sueños que nunca cumplió mi hija”.

Mientras que su mamá, Minerva de la Cruz Martínez, dijo que la sentencia no es como la esperaban, “pero por lo menos hay un culpable y a lo mejor un poco de consuelo que tenemos como papás es que sabemos en dónde está nuestra hija, no esperábamos de esta forma, nosotros siempre tuvimos la esperanza de encontrarla con vida y que terminara su carrera y sus proyectos”.

Al cuestionarles si temían por su vida o su seguridad, dijeron que no, “somos personas trabajadoras y de bien, no le hacemos nada a nadie”.

Por: Fátima Miranda/SJS