Médico
"Nosotros tenemos un juramento hipocrático, una parte de él es que ante estos casos no podemos hacernos a un lado" expresó el médico que ha atendido pacientes en tres pandemias anteriores en el país (Foto: Cortesía)

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- «Un médico nunca dejará de serlo, hasta que Dios lo recoja», fue la respuesta el doctor jubilado J. Jesús Alejandre García, especialista en Neumología, Endoscopía y Cirugía de Tórax, quien hace unos días decidió regresar para ayudar a combatir al Covid-19 en el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER), uno de los hospitales con más pacientes en la Ciudad de México.

En entrevista con MiMorelia.com, el también profesor e investigador en la Facultad de Medicina de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo compartió que hace 2 años se jubiló, pero regresó por una cuestión moral y médica, ya que «nosotros tenemos un juramento hipocrático, una parte de él es que ante estos casos no podemos hacernos a un lado, debemos poner nuestro granito de arena».

Por más de 30 años, Jesús Alejandre trabajó y llegó a ser subdirector médico en el turno especial del INER; en ese tiempo viajaba de Morelia a la Ciudad de México los fines de semana, por lo que ahora, en la fase 3 del Covid-19, no dudó en volver al frente de batalla, aunque sólo se le considere «voluntario» y haya perdido sus derechos como trabajador.

«A nosotros nos mueve el deseo de ayudar a los demás, por eso estamos en la línea, porque es importarle hacerlo; esto no es proselitismo, nosotros estamos más allá del bien y el mal, es hacer algo por el bien de la sociedad, porque para eso nacimos», recalcó.

Autoridades federales han pronosticado que el pico de contagios será este mes y, ante este panorama, el médico moreliano no pensó dos veces en poner a disposición la experiencia que adquirió durante otras pandemias que llegaron a México, como el Sida, en 1986; el problema del SARs, en 2003, y la Influenza AH1N1, en 2009.

El médico refiere que, como en anteriores emergencias sanitarias, el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratoria es uno de los hospitales que más pacientes recibe, muchos en estado grave, ya que actualmente se estima que son más de 93 personas las que están en terapia intensiva, motivo por el cual se necesita mucho personal médico.

«Si algo falta ahorita son manos, no nada más de médicos, sino del equipo de salud, enfermeras, intendentes, camilleros, de ambulancias, los de vigilancia, trabajo social; es todo un equipo», resaltó.

En turnos de 12 horas los sábados, domingos y días festivos, el neumólogo contó que entre sus funciones está apoyar en la discusión de casos clínicos, la valoración de pacientes o sólo brindar asesoría a los jóvenes médicos residentes.

«Lo menos que podemos hacer es ponernos al frente, no como obstáculo para los jóvenes; la pobre experiencia que adquirimos, para ellos es importante. En todos los hospitales, los ‘caballitos de batalla’, los que están al frente, son los médicos residentes; los jóvenes no son la excepción, deberían ver con qué ganas están trabajando», destacó.

Por ello, el especialista pidió que se detengan las agresiones hacia el personal de Salud y que la sociedad sea una aliada de todos los médicos quedándose en su casa y siguiendo la medidas sanitarias.

«Que nos ayuden, estamos en guerra, ahora sí que a nosotros nos toca estar en la infantería, ellos en la artillería; deben cuidarnos la retaguardia, deben estar en su casa», insistió.

Por: Josimar Lara/rmr