En su país, se dedica a preparar platillos como pescado frito, ceviche, tamales o "sudados" (Foto: Héctor Jiménez)

Por: Héctor Jiménez/@Hectorjjmm

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- Esneda Montaño, cocinera tradicional de Colombia invitada a la séptima edición del Festival Morelia en Boca, consideró que para un país perder su cocina típica equivale a perder su identidad.

«La cocina tradicional se puede perder porque ahora es poca la juventud que le está apuntando. Por eso no quisiera desmayarme y quisiera seguir compartiendo la cocina en mi pueblo y en mi país», comentó la cocinera en entrevista para MiMorelia.com.

Aunque aprendió a cocinar gracias a su padre y luego pasó ese conocimiento a sus hijos, Esneda dijo que una buena opción para mantener viva la cocina tradicional es que ésta se enseñe en las escuelas culinarias como una materia impartida por cocineras tradicionales.

La invitada de Colombia compartió que ésta es la primera vez que sale de su país para acudir a un festival gastronómico y encontró que las cocineras tradicionales de Michoacán son completamente diferentes de las colombianas, y además el sabor de los platillos que hace en su país también no se puede igualar en el marco del festival moreliano.

«A mí me pareció duro cuando nos dijeron que no podíamos traer nuestros productos directo porque la aduana no los dejaba pasar. Me consiguieron un poco de piangüa, que acá la llaman pata de burro, y almejones, para poder hacer mi preparación con esos dos moluscos. Debería ser que pudiéramos traer nuestros ingredientes para poder mostrar el sabor neto», compartió la cocinera de la costa colombiana.

Esneda forma parte de la asociación Construyendo Sueños, a través de la cual 20 mujeres del municipio costero de Guapicauca se dedican a la extracción y comercialización de moluscos y crustáceos. Estos insumos son los que usa en sus platillos, que van desde pescado frito, ceviche, sopas, tamales o «sudados», que son moluscos preparados al fuego con especias y crema de coco.

Sin embargo, la cocinera tradicional precisó que su lugar de residencia se ubica a una hora de viaje de la cabecera municipal, por lo cual no cuenta con un restaurante sino que las personas que visitan el lugar comen en su propia casa. «Pensamos crear una ruta turística», añadió. «No sé si Dios nos lo permita, pero si se nos da esa oportunidad vamos a continuar con la idea porque tenemos una biodiversidad hermosísima para el turismo».

AMP