Las ausencias en el informe no se notaron, salvo la del Ingeniero Cárdenas (Foto: ACG)

Por Antonio Aguilera/

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- El 2018 está a la vuelta de la esquina y Silvano Aureoles lo sabe, por ello en su primer informe de Gobierno exhibió una política sobria, para demostrar que se puede gobernar a un estado complejo como Michoacán, con una orientación de izquierda moderada, que ofrece los equilibrios que se necesitan en la coyuntura actual del país, para lograr una transición tranquila y sin mayores sobresaltos.

Frente a él, se encontraba uno de sus adversarios de fuero partidista, Miguel Ángel Mancera, pero también expectantes los miembros del priismo michoacano que no logran juntar las piezas de su caos interno. Además, 14 gobernadores de diverso color político dieron cuenta que se puede reconstruir a una entidad casi desde las cenizas.

Cenizas: porque así fue como Silvano encontró a la entidad, cuyas regiones todavía humeaban después de haber sufrido una de las mayores crisis sociales, humanitarias y de inseguridad de su historia, con la presencia ominosa del crimen organizado en la médula social. La estrategia que se implementó fue arrebatarles de las manos la base social a la delincuencia, y hacerlo con la participación de los mismos habitantes de las regiones laceradas.

Sobrio: porque no hubo fuegos de artificio, ni cacería de brujas, ni mensajes faraónicos. Sólo lo justo y necesario. Pero también sirvió para marcar una línea política clara respecto a su relación con Enrique Peña Nieto: “estoy convencido que no hay otro camino para resolver los problemas estructurales de Michoacán, que no sea en estrecha coordinación y con el pleno apoyo del Gobierno de la República”.

Aureoles Conejo dejó en claro que el Partido de la Revolución Democrática tiene un papel preponderante en la carrera presidencial.

En lo local, en la parcela política doméstica, a Silvano Aureoles ni le preocupan los sobresaltos: “A los dirigentes de los partidos políticos en el Estado, les agradezco que sigan siendo una oposición responsable”. Las ausencias en su informe no se notaron mucho, salvo la del Ing. Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, quien fue invitado en su calidad de exgobernador, pero nadie extrañó que no fueran ni Fausto Vallejo ni Luisa María Calderón, y mucho menos Ascensión Orihuela, quienes poco a poco se diluyen del mapa político estatal.

Y más allá de la frase dominguera que googleó el discursero del Gobernador, la cita a Moliere, respecto a la responsabilidad que implica ser Gobernador de un estado como Michoacán, Aureoles Conejo no dejó entrever si se sube o no a la caballada presidencial de lleno, pero por lo menos quiso demostrarles a los demás el nivel de su percha.