Alejandro Moreno

Alejandro Moreno*

La soberanía nacional representada en la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión ha hablado y lo ha hecho contundentemente: no a la desaparición de 109 fideicomisos que representaría un golpe letal para la actividad científica, periodística, tecnológica, médica, cultural, defensora de derechos humanos, ambiental, deportiva y de atención a desastres naturales en nuestro país. Es decir, para la producción de conocimiento vital para nuestra supervivencia y ejercicio de nuestros derechos.

Las y los 48 diputados federales del PRI han sido piedra angular al ser la voz de esos científicos, médicos, periodistas, estudiantes, artistas, activistas, ambientalistas, deportistas y académicos que acudieron a San Lázaro para manifestarse en contra de la pretensión gubernamental. Y es que al no alcanzarse el quórum reglamentario (con un mínimo de 251 diputados asistentes) en la sesión ordinaria del pasado jueves, cuando se discutía el dictamen que contiene reformas a 17 leyes y la desaparición de dos ordenamientos, éste no pudo siquiera ser aprobado en lo general.

Se trata de la máxima expresión del descontento legislativo hacia el designio oficialista que carece de toda razón y argumento de fondo.

No obstante, pervive la intención de insistir el martes 6 de octubre en el nefasto propósito, pero en el PRI no cederemos ni un ápice en la defensa de recursos que resultan cruciales para sectores estratégicos en México.

Mientras en campaña ofrecieron a la sociedad mexicana obtener hasta 500 mil millones de pesos en el combate contra la corrupción, hoy es evidente que se trató de una ocurrencia y por ello, están desesperados por disponer de los 68 mil millones de pesos que se encuentran depositados bajo estrictas reglas de funcionamiento en diversos fideicomisos.

Esta decisión pretende sumarse a la anunciada el 2 de abril pasado cuando se publicó en el Diario Oficial de la Federación la extinción de todos los fideicomisos públicos sin estructura orgánica, cuyo número y recursos específicos siguen sin ser esclarecidos por el gobierno de Morena, sin embargo, se estima que se trató de 374 fideicomisos con recursos hasta por 750 mil millones de pesos.

A pesar de las exigencias del PRI por conocer el destino de esos recursos, la sociedad mexicana sigue sin saberlo.

A seis meses de haberse adjudicado esos millonarios capitales, hoy el gobierno de Morena pretende adueñarse de 68 mil millones de pesos que mexicanas y mexicanos de excelencia ejercen ejemplarmente. Se trata de un gobierno que a gran velocidad está despilfarrando los recursos públicos y hoy pretende hacerlo con 109 fideicomisos, ¿mañana qué seguirá?

Es claro que los morenistas tienen prioridades muy distintas a las necesidades urgentes de las familias mexicanas.

Resulta gravoso que en medio de la peor crisis de salud que México haya vivido en 100 años ocasionada por el Covid-19, pero también por la mala política pública de este gobierno, se pretenda disponer de recursos que actualmente están destinados al fondo de gastos catastróficos de salud, afectando aún más a la niñez y a las mujeres que padecen cáncer y que no cuentan con medicamentos ni tratamientos suficientes.

El PRI ha evitado que se materialice otra traición al pueblo de México.

*Presidente Nacional del PRI.

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