La avenida Morelos Norte, desde El Pípila y con dirección a salida a Salamanca, se encuentra con carga vehicular abundante por lo que la circulación es lenta. Los que vienen en sentido contrario se encontraran con una circulación más despejada. 

 

El tráfico en la avenida Guadalupe Victoria, en el tramo Santos Degollado con dirección a las vías del tren, hasta pasando el puente, avanza de manera lenta. Los que vienen en sentido contrario no tienen mayor problema. 

 

La circulación en la avenida Madero ya se encuentra libre en ambos sentidos. 

 

Cerrada la avenida Madero desde Pino Suárez y Abasolo por un evento político 

Sin turistas Lago de Zirahuén luce más limpio y subió nivel del agua: lugareños

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El lago tiene poco más de 4 kilómetros por lado (Foto: RED 113)
Salvador Escalante, Michoacán (MiMorelia.com).- Uno de los lagos de la entidad más bellos, sin lugar a dudas es el Lago de Zirahuén, que significa Espejo de los Dioses; donde se cuenta la leyenda de la princesa Eréndira convertida en sirena; donde el turismo se daba cita en esta Semana Santa para disfrutar de la naturaleza, la artesanía, la gastronomía y su gente. Ahora luce desolado, pero más, mucho más limpio, la fauna se reproduce y disfruta de la tranquilidad y el nivel del agua ha aumentado varios centímetros, según nos mostraron los lugareños. Sin lugar a dudas que la cuarentena por el Covid-19 ha traídos grandes beneficios a la naturaleza; la contaminación, en todos los sentidos, ha disminuido y con ello, nuestro entorno se renueva. Observar el Lago de Zirahuén desde el muelle, del cerrito colorado, de la parte alta de Agua Verde, es otra cosa en esta temporada de Semana Santa. Gran tranquilidad, una comunión entre flora, fauna, y la naturaleza es pleno. No hay, en estas vacaciones, los cientos de personas, decenas de vehículos con la música a todo volumen en las márgenes del lago, ya no lanzan botellas, botes y bachichas al agua; ese Espejo de los Dioses hace honor a su nombre, está transparente y los peces salen felices y saltan sobre el agua; los patos prácticamente se habían extinguido y ahora se pasean con sus crías en filas. Algo ha cambiado definitivamente. [caption id="attachment_735195" align="alignnone" width="640"] (Foto: RED 113)[/caption] En el lado este del lago había un camino para paseantes y vehículos, en los recientes días, el nivel del agua ha subido y dicho camino ha sido invadido por el agua, ahí se le conoce como la playita. Pero veamos lo que cuenta la leyenda. A la llegada de los españoles a Michoacán, luego de la caída de Tenochtitlan, uno de los invasores se enamoró de Eréndira, la bella hija de Tangaxoán, rey de los purépechas; la raptó y la escondió en un hermoso valle rodeado de montañas; ahí, sentada sobre una enorme roca, la princesa lloró desconsolada, y sus lágrimas formaron un gran lago. Desesperada y para escapar de su raptor, se arrojó al lago, en el cual, por un extraño hechizo se convirtió en sirena. Desde entonces, por su belleza, al lago se le llamó Zirahuén, que en purépecha significa Espejo de los Dioses. Dicen los lugareños que la sirena aún vaga por el lago, y no falta quien asegure haberla visto. Hasta hace poco tiempo existía al borde del lago una gran piedra con forma de asiento en la que, se dice, lloró Eréndira. La leyenda está tan arraigada en el ánimo de los lugareños, que hasta hay una pequeña miscelánea llamada “La Sirena de Zirahuén”, y es, por supuesto, la más famosa del pueblo. [caption id="attachment_735194" align="alignnone" width="640"] (Foto: RED 113)[/caption]

El lago tiene poco más de 4 kilómetros por lado, y una profundidad de unos 40 m en su parte central. En la parte norte se encuentra el pueblo de Zirahuén.

Desgraciadamente, el uso de detergentes y jabones con productos químicos muy tóxicos, provocaron una gran contaminación, a lo que se suma la acumulación de desperdicios no biodegradables que son arrojados en las orillas por los visitantes y los lugareños. Cuentan los ancianos del pueblo que antes llegaban muchos patos migratorios, formando parvadas que ocupaban buena parte del lago, pero los ahuyentaron los cazadores y la contaminación. Ahora empiezan a regresar estas aves y sus críos. Dicen los lugareños que aquella mítica sirena aún nada por las aguas del Lago de Zirahuén y que justo antes del amanecer, se asoma a la superficie para encantar y llevarse por siempre con ella a todos los hombres de mal corazón. Quien esto escribe, partió mucho antes del amanecer. Por: RED 113/R