Si seguimos a este ritmo, en el año 2020 se estima que la producción de plásticos se habrá incrementado un 900% con respecto a los niveles de 1980 (Foto: ACG)

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com/Redacción).- Un grupo de alumnos de una universidad de EEUU, meca del consumo de usar y tirar, se propone el reto de pasar un día entero sin utilizar nada de plástico. ¿Son capaces de conseguirlo?

Suena el despertador. Quizás lo primero que hagas es apagarlo, y tal vez revisar las notificaciones de tu móvil. Es decir, casi desde antes de abrir los ojos ya estás utilizando aparatos que llevan alguna pieza de plástico. Y suma y sigue: ponemos la comida para la oficina en la tartera, nos lavamos los dientes con un cepillo de plástico, tiramos los restos del desayuno en una bolsa.

Y es que en la actualidad, es casi imposible eludir este componente: somos absolutamente dependientes del plástico. En la Universidad de Berkeley (EU), un grupo de alumnos que seguían un curso con el sugerente título de «Objetos y Comodidades» intentó conseguir, precisamente, el reto de vivir 24 horas sin plástico.

Tiffany Ma fue una de las valientes: consiguió una botella de metal para rellenar de agua a lo largo del día, por la mañana pasó de su café para llevar y utilizó lápices en lugar de bolígrafos. Tampoco se pudo cepillar los dientes y ese día salió sin maquillar de casa.

Aun así, inevitablemente tuvo que saltarse el reto y hacer uso del plástico en algunos momentos del día: por ejemplo, tuvo que usar su móvil para comunicarse por mail con los compañeros del laboratorio en el que trabaja.

Minoo Moallem, profesora del curso, sabe que hoy en día, encontrar alternativas para sustituir totalmente el plástico es casi imposible, pero el objetivo del ejercicio es precisamente tomar conciencia de lo dependientes que somos del mismo. «Los alumnos se dan cuenta de que pueden realizar pequeños cambios para consumir menos plástico y reducir el impacto ambiental de sus actos cotidianos. Cuando nuestra relación con el plástico cambia, nuestra relación con el medio ambiente también lo hace», explica la docente.

Para fabricar los materiales plásticos se utilizan derivados del petróleo, y los procesos para su elaboración requieren generalmente gran cantidad de energía. Además, se trata de un material que tarda décadas e incluso siglos en degradarse, por lo que los residuos suponen un grave problema ambiental, especialmente ahora que su consumo se ha generalizado a escala prácticamente global.

Si seguimos a este ritmo, en el año 2020 se estima que la producción de plásticos se habrá incrementado un 900% con respecto a los niveles de 1980. ¿Es imparable? No tiene por qué.

Todos somos conscientes de pequeños hábitos diarios que ayudarían a reducir nuestro consumo de plástico: reutilizar las bolsas de la compra, comprar productos al peso que vengan con pocos envases, adquirir recipientes de vidrio o madera que podamos lavar y usar varias veces… ahora sólo queda ponerlos en práctica. Puede que una nueva forma de tomar más conciencia sea adoptar el mismo reto que los alumnos de Berkeley.

Con información de muyinteresante