lucero pacheco

Cayo Julio César Germánico, mejor conocido como Calígula fue el Emperador Romano más loco del que se tenga conocimiento, fue un psicópata al frente de Roma.  Los rumores, sospechas y difamaciones fueron características de su periodo de gobierno, con un Senado a su completa disposición.

Calígula fue un loco al frente del poder, de las múltiples historias que rondan su vida, se destaca que fue un monarca desmedido, gastó en gladiadores y en otras cosas semejantes sin ningún freno, y vació en poco tiempo el dinero atesorado. Fue la locura de Calígula, la que llevó a acusar a sus súbditos de conspiraciones, a querer nombrar a su caballo Senador, y muchos otros delirios al amparo del poder.

Durante los apenas 19 meses que lleva el actual gobierno, hemos atestiguado múltiples episodios de encuentros y desencuentros entre quien gobierna al país y los distintos sectores políticos, empresariales y sociales; y pareciera que estos episodios van generando una serie de sucesos desafortunados y en proporciones catastróficas para México.

Las malas o buenas decisiones en un gobierno, recaen principalmente en los mandatarios, y hasta el momento poco hemos visto de la eficiencia del gobierno emanado de Morena, en cambio hemos tenido una profunda polarización en la sociedad auspiciada por ellos, pero también secundada por la oposición, y es cada día más evidente que, el país se halla inmerso en una profunda crisis porque estamos ante un gobernante delirante.

Para el Gobierno federal el show de las mañaneras se ha convertido en prioridad cuando desde Palacio Nacional se dictan los temas de agenda y de opinión pública, cómo un factor de distracción, que lo mismo da dar a conocer documentos de un supuesto complot, que leer poemas en cadena nacional.

Es pues, este circo que nos hace alejar de los temas principales; porque mientras el gobierno nos dicta el tema del día y todo el país se enfoca en hablar de eso, reírse del presidente y circular memes, por otra parte, los legisladores de Morena, proponen una reforma para fusionar al Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) y la Comisión Reguladora de Energía (CRE), apelando la austeridad republicana.

A esto, hay que sumarle que, el Gobierno Federal tiene bajo su control a la Cámara de Diputados y el Senado. La oposición está borrada y cuando se mueven, aparece una filtración en la prensa sobre presuntos actos de corrupción.

Los empresarios ya no se pelean con él, ante la sombra amenazante del SAT y la Unidad de Inteligencia Financiera. ¿recuerda cuando los mandó a llamar a Palacio Nacional y les pidió comprar los cachitos de lotería para la rifa del avión presidencial?

El circo sigue siendo el mismo, con distinto loco en el poder. Nicolás Maquiavelo decía que la historia política es cíclica, usted juzgue.

Al tiempo.