La señra Lupita es una de las víctimas que acudieron a la ceremonia en conmemoración de los fallecidos del atentado en Morelia (Foto: Fátima Miranda)

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- Guadalupe Hernández Arreola, era comerciante hasta la noche del atentado, una celebración que conmemoraba el Grito de Independencia en la Capital michoacana, cuando criminales decidieron lanzar una granada de fragmentación que segó las aspiraciones de Hernández de tener una vida 100% normal, “extraño demasiado mi ocupación”, comparte.

“Mi esposo, una hija y yo, los tres salimos lesionados, afortunadamente vivimos, pero con lesiones muy fuertes, mi esposo y yo estamos incapacitados para trabajar y tenemos secuelas muy fuertes, cada día es peor, tenemos esquirlas en las piernas es muy doloroso”.

Ella, en específico, tiene lesiones en el nervio ciático por lo que tiene incapacidad y una pensión temporal, “los que tienen pensión vitalicia son los que tienen miembros amputados”, explica, “tengo dolor todo el tiempo, no puedo andar de pie todo el día, son consecuencias de todo y cada día se complican más”.

Al reconocer que “ya no estamos en la misma situación desde que el gobernador (Silvano Aureoles Conejo) nos atendió”, dijo que tienen asegurado el medicamento, y que los van a citar a otros estudios para valorar si les otorgar pensiones vitalicias, sin embargo, por la pandemia no los han citado.

Su hija, Manuela Lizbeth, tiene lesionada una pierna, “su vida está al 50%, ya no puede llevar su vida al 100% y apenas tiene 24 años”, lamenta su madre.

Por: Fátima Miranda/E