Cifuentes le había dicho a las autoridades norteamericanas que Andrea le enviaba fotos de las “maletas con efectivo” dirigida a Peña Nieto (Foto: especial)

Estados Unidos (MiMorelia.com/Redacción).- Este martes, el narcotraficante colombiano, Alexander Cifuentes Villa reveló en el juicio de Joaquín “El Chapo” Guzmán, que Enrique Peña Nieto recibió un soborno de 100 millones de dólares por parte del capo, cuando ya era presidente electo.

“El señor Guzmán pagó un soborno de 100 millones de dólares al presidente Peña Nieto?”, preguntó el abogado del narcotraficante, Jeffrey Lichtman a Alex Cifuentes, a lo que él respondió que sí fue sobornado.

También recordaron que el expresidente Felipe Calderón Hinojosa fue acusado por los abogados de “El Chapo”.

Richman leyó las notas de Cifuentes en una entrevista realizada en febrero de 2016 por las autoridades estadounidenses en la que destacó que los hermanos Beltrán Leyva pagaron a Calderón Hinojosa a cambio de protección.

Según el periodista Alan Feuer, quien cubre el juicio para el diario The New York Times, Cifuentes dijo que no recordaba muy bien el incidente.

Ante eso, el letrado de Guzmán confrontó a Cifuentes con notas de esa entrevista en las que mencionó que su ex asistente personal, Andrea Veléz Fernández había colaborado con un consultor político, JJ Rendón, quien fue contratado en la campaña de Peña Nieto.

Además, dijo que “El Chapo” trató de hacer un soborno de 10 millones de dólares a un general mexicano a través de la misma secretaria de Cifuentes, quien también dirigía una agencia de modelos y conseguía “amigas femeninas” al mando, dice el testimonio del colombiano.

En la entrevista, Cifuentes le había dicho a las autoridades norteamericanas que Andrea le enviaba fotos de las “maletas con efectivo”, y el abogado preguntó que si la maleta estaba dirigido al ahora expresidente Peña Nieto, dijo Feuer en su cuenta de Twitter.

Cifuentes señaló que la Policía Federal no solo permitía el tráfico de drogas, sino que era parte del operativo, y cuando tenían las maletas de cocaína, fueron enviados en avión desde Argentina a México.

Entonces, las mujeres que tenía Andrea en la agencia debían conseguir tener fiestas privadas con el general, quien en el juicio no se reveló su identidad.

Explicó que “El Chapo” quería aprovechar esa situación y le pidió a Andrea que entregara un soborno de 10 millones de dólares, y si era un éxito, ella recibiría un millón. Sin embargo, el plan falló e incluso el narcotraficante intentó matar a la exsecretaria.

El testigo colombiano mencionó que su entonces jefe ordenó el asesinato de al menos dos personas, aunque ninguno fue ejecutado.

Las personas que mandó a matar era Christian Rodríguez, el ingeniero de comunicaciones del capo, y quien descubrió que cooperaba con el gobierno estadounidense.

Se descubrió que Rodríguez instaló un moderno sistema de comunicaciones en la que se grababa numerosas conversaciones por orden del líder del Cártel de Sinaloa, mismo que fue el responsable de la detención de Jorge Cifuentes, quien transportaba la droga desde Colombia.

Pero el asesinato del experto en comunicaciones no se llevó a cabo, ya que no contaban con su apellido ni consiguieron ubicarlo en las redes sociales.

Incluso dijo que “El Chapo” estaba dispuesto a pagar 50 mil dólares por el homicidio de Juan Bonito, esposo de la sobrina de Cifuentes, debido a que sospechaba que cooperaba con el gobierno de Estados Unidos y de haber robado dinero de la organización delictiva.

Por otro lado, el capo colombiano detalló cómo buscaron rutas para llevar la droga a México desde Venezuela.

“Joaquín ocupaba una pista de aterrizaje en la República Dominicana para poder llegar a México desde Venezuela”, comentó, tras haber escuchado una conversación entre Guzmán Loera y Antonio, su contacto en dicho país.

Antonio y otro dominicano que fue identificado como “La Serie”, vendían droga para el líder del Cártel de Sinaloa en Nueva York, tras haberlos conocido a finales de 2007.

Desde ahí, mantuvieron contactos para saber cuánta droga podían vender en la semana, el precio por kilo de la heroína y de la cocaína.

AE