Por: Josimar Lara/@josimar2188

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- Uno de los factores que han provocado que 3.2 millones de niños y adolescentes en México se inserten al ámbito laboral es la poca capacidad que se ha tenido en el país para generar empleos mejores remunerados para los padres de familia, señaló el presidente del Colegio de Economistas del Estado de Michoacán (CEEM), Rodolfo Aguilera Villanueva.

“Los datos son muy duros, son muy claros, sin embargo lo que hay que plantear a la par de de esta información cuantitativa, es que corresponde a una tendencia de la economía nacional; que nos habla de que México en los últimos 30 años la economía no ha crecido a una tasa mayor al 2 % y el país no ha sido capaz de generar los empleos suficientes para que, efectivamente, la población que se encuentra en condiciones de trabajar pueda acceder a un empleo formal, a partir de la edad laboral de los 18 años”, apuntó en entrevista con Publimetro.

En ese sentido, el también profesor de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo mencionó que ante esta condición de la economía nacional, en algunos hogares, sobre todos los que perciben 1 o 2 salarios mínimos, recurren a que los infantes se incorporaren al trabajo para completar el ingreso de la familia.

Con base al Módulo de Trabajo Infantil 2017 de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del INEGI; el economista calculó por su cuenta que en Michoacán se habla son 112 mil 400 infantes de 5 a 17 años que trabajan, pero esto, dijo, es derivado de la misma tendencia que hay a nivel nacional: la falta de inversión para la creación de plazas formales de trabajo.

“Encontramos es una entidad con poca capacidad de crecimiento económico, que descansa fundamentalmente en el trabajo agrícola y el sector de servicios; sin embargo en términos de la economía; el sector que tiene más arrastre y puede generar más demanda de empleo, sin necesidad de que los niños trabajen, es el industrial, por desgracia Michoacán no es un estado que tenga una industrialización importante, todo lo contrario, tiene un retraso significativo”, subrayó.

Por ello, el presidente del CEEM subrayó que mientra la economía michoacana y nacional no crezcan, “difícilmente puede generarse empleos suficientes, bien pagados, para que los padres de familia no tengan que recurrir, en los casos que así sea, a emplear a sus hijos en actividades que pueden ser mal remuneradas”.

Agregó que entre las cuestiones que pueden evitar el trabajo infantil están que los padres de familia tengan un nivel de estudios superiores o una carrera inconclusa, que cuenten con seguridad social; así como los programas sociales, como la becas que otorga el gobierno, pueden “ser un factor de protección para que los niños no se incorporen al mercado laboral, porque es un ingreso que tiene la familia y permite sufragar, si usted quiere de manera mínima, gastos que tienen que ver con alimentación, estudios y necesidades básicas.

De acuerdo a la Comisión Estatal de Población (Coespo), con base en los datos del INEGI, en Michoacán del total de los niños y adolescentes que tienen una ocupación, 50.66% realiza actividades relacionadas con la agricultura, ganadería, pesca, entre otros; el 29.13 por ciento lo hace en comercio y transporte; mientras que el 19.96 labora en la industria y la construcción.

Además, el 24.66 por ciento no recibe ningún ingreso por ello, 34.23% recibe hasta un salario mínimo, el 27.56% recibe de uno hasta dos salarios mínimos y el 12.88 por ciento gana más de dos salarios mínimos.

Datos

Alrededor de 171 mil 17 menores trabajan en Michoacán
El 75.64% son varones y el 24.6% son mujeres
El 65.3 % realizan actividades no permitidas, entre ellas el campo y la calle
El 34.7% restante están en sitios regulares como tiendas
Yurécuaro y Tanhuato son los municipios con mayor registro de niños jornaleros
La STPS permite a través de un permiso especial que menores entre 15 a 17 años trabajen si así lo desean

Cita destacada

“Tenemos que intervenir varios actores, primero porque hay muchos temas relacionados a la salud de niño, su bienestar y también entender que hay muchos casos, como ocurre con las familias jornaleras que los niños no pueden dejar de trabajar porque significa un ingreso menos, pero tampoco hay que olvidar que ellos tienen derecho a jugar y divertirse”, Yolanda Equihua Equihua.

CA