“El problema está en ver la realidad tal cual es.”
-Thich Nhat Hanh

Los casos de infectados y muertes a consecuencia de la pandemia por el Covid-19 han incrementado en México, incluso por arriba de las cifras registradas en Europa. El gobierno federal desde un inicio ha mostrado indiferencia y apatía por atender e implementar estrategias eficaces para hacer frente a la crisis sanitaria.

Ello originó que esta semana 10 gobernadores escribieran una misiva para exigir la destitución del subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell, tras afirmar que su estrategia ante la pandemia ha fallado, además lo acusan de mentir sobre las proyecciones y estrategias implementadas.

Los gobernadores que han manifestado su inconformidad con la federación por supuesto que no son simpatizantes de López Obrador, sin embargo, gobiernan y representan a 40 millones de mexicanos, por eso es importante destacar su pronunciamiento contra la federación.

La molestia de los mandatarios fue alentada por las propias autoridades federales en materia de salud; a finales del mes pasado López Gatell tuvo una reunión con los 32 gobernadores, ahí se les amagó con imponer a las entidades el semáforo epidemiológico nacional, y de no acatarlo los mandatarios estatales podrían hacerse acreedores a sanciones civiles, administrativas y hasta penales.

Medios nacionales destacaron este ríspido encuentro, en donde se les informaba que, si las autoridades estatales no acataban el semáforo y emitían medidas a la población con un nivel de riesgo menor al catalogado se les responsabilizaría a los funcionarios, incluso con sanciones penales, ¡vaya!

La inconformidad de los gobernadores no es menor, sin embargo este exhorto ha sido nuevamente minimizado por el presidente de México, quien en respuesta, dejó entre ver que es un asunto político.

Sí bien, es claramente evidente que un gobernante dará todo el respaldo y apoyo político a los integrantes de su gabinete, pero también debe de ser honesto y considerar cuándo los miembros de su equipo no están trabajando adecuadamente.

En el caso de López Gatell ha sido interesante como su figura pública ha ido tomando diversos giros; en un inicio fue considerado, un posible perfil a la candidatura presidencial del 2021, además de que un grupo femenino del país lo estuvo catalogando como uno de los intelectuales más atractivos del país dentro de la actual administración.

Sin embargo, las constantes contradicciones, difusión de información confusa y la escasa transparencia sobre el desarrollo de la pandemia han venido demeritando su imagen profesional y pública; lo interesante es que a pesar de ello continúa haciendo presencia pública y no ha hecho nada por remontar las críticas y señalamientos, pareciera que es parte de una estrategia para que la percepción del fracaso en el manejo de la pandemia racaiga en este funcionario y no en el presiente.

Lo que es una realidad es que la forma de gobernar de Andrés Manuel López Obrador está comenzando a ser incomoda incluso para los propios integrantes de su gabinete presidencial; el caso reciente son las declaraciones del secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Víctor Manuel Toledo, quién antes de asumir la titularidad de la Semarnat fue un ferviente defensor de la denominada Cuarta Transformación (4T) y del ahora primer mandatario.

Hoy, a un año de asumir el cargo, el académico señaló que los intereses de Andrés Manuel López Obrador no van acorde con los seis ejes trazados por la Semarnat, textualmente señaló, además, “lo que he observado en estos 10 meses porque efectivamente la 4T como tal, como un conjunto claro y acabado de objetivos, no existe, por el contrario este gobierno de la 4T esta lleno de contradicciones y que éstos se expresan concretamente en lucha de poder al interior del gabinete”.

Sin duda estas declaraciones darán mucho de que hablar, incluso podrían costarle el cargo al académico, por que de ser así sería el segundo movimiento que enfrentaría la dependencia federal.

Lo que está claro es la inconformidad de diversos secretarios por la forma y actuar de López Obrador, lo cuál deja en evidencia que lo prometido y comprometido en su campaña no se cumplirá e incluso podría pasar hacer la peor administración federal que ha tenido México en muchos años.