“Seremos tan fuertes como unidos estemos, y tan débiles como divididos estemos”. J. K. Rowling. (1965 – ) Escritora, productora de cine y guionista británica.

Resulta inaudito como en medio de una pandemia, en México se opte por polarizar en lugar de generar las alianzas necesarias para hacerle frente a la emergencia sanitaria en la que nos encontramos y de la cual su peor momento aún está por llegar.

Ni siquiera las tragedias que viven otras naciones por el Covid-19, ha provocado que quienes lideran en lo gubernamental, político y económico, hagan un esfuerzo para ponerse de acuerdo. Resulta retrógrado que nuestra nación no genere el diálogo y los acuerdos mínimos indispensables para enfrentar las crisis de salud y económica, de las que advierten por todos lados, serán bastante duras. Ni así hemos puesto las barbas a remojar.

No, por el contrario, la polarización se mantiene; prevalecen las descalificaciones e insultos. Ni siquiera el presidente de México Andrés Manuel López Obrador ha sido capaz de respetar la tregua a la que convocó y que resultaba plausible ante las crisis que se viven y que dicen los que saben, empeorarán. Así que no, esta situación no nos cayó como anillo al dedo.

En materia económica, la situación no es mejor. Desde Palacio Nacional se insiste en acentuar que hay buenos y malos; pareciera que están convencidos que todo ciudadano que tiene un negocio, por pequeño que sea, es rico, conservador y fifi. Y claro, no tiene derecho a pedir ningún apoyo porque al hacerlo, significa que pide otro Fobaproa.

La actual administración federal polariza, eres liberal o conservador, amigo o enemigo. No hay más. Han borrado toda la escala de grises porque indudablemente es más sencillo manejar el discurso y hasta la administración pública… pero, eso podría llevarnos a peores circunstancias. Por lo pronto, entre el 13 de marzo y el 6 de abril ya se han perdido 346 mil 878 empleos, la mayoría, casi 300 mil de empresas con más de 50 trabajadores, según información del Gobierno Federal fundamentada en los afiliados al IMSS.

Ya basta de polarizar, es tiempo de alcanzar acuerdos, de usar la sensatez para salir todos lo mejor librados posibles. Enfrentamos una pandemia, no es un asunto común. Nos va a marcar a todos en alguna dimensión.

López Obrador tiene la oportunidad todavía, de hacer lo correcto, de pasar a la historia como el líder que el país necesita. Debe desprenderse del personaje de líder opositor, ya no más de su presunta lucha contra la corrupción cuando su administración insiste en comprar sin licitar y no es capaz de meter a ninguno de los que tanto ha criticado a la cárcel.

Es tiempo de gobernar para todos. Y de acuerdo, primero lo pobres. Nada más que si no se apoya a los que generan riqueza y empleos, tampoco habrá recaudación suficiente para los programas sociales.

Parece simple de entender. Según el INEGI más del 95 por ciento de las empresas del país son micro, pequeñas y medianas, suman en total más de 4 millones 167 mil. Y lo importante, aportan el 52 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) y generan el 72 por ciento del empleo formal en el país.

Reitero, no todos los dueños de dichas empresas son ricos, no todos se beneficiaron del FOBAPROA y tampoco están pidiendo que se repita la historia.

En cambio, muchos de los que hoy son parte del gobierno, han disfrutado de las mieles del dinero público, ya desde el poder o la oposición. Revise usted y encontrará a la mayoría de los que se sienten hoy diáfanos integrantes de Morena, vivir cómodamente del dinero público bajo el cobijo del PRI, PAN, PRD, entre otros, en el pasado reciente.

Basta de discursos y acciones pensando en las elecciones que vienen. Urgen medidas que garanticen primero, hacerle frente a la pandemia por el Covid-19 y a la par, medidas que permitan la sobrevivencia del sector productivo para que sigan generando riqueza, empleos y pagando los impuestos con los que los gobiernos distribuyen los apoyos a los sectores más vulnerables, con los que, por cierto, les encanta saludar, aunque saben que lo hacen con sombrero ajeno.

Urge pensar y construir un círculo virtuoso, si no es ahora ante semejantes crisis, no será.

Con la esperanza de que haya una próxima vez… me despido, gracias.

cmongem@hotmail.com