La semana pasada ya te expliqué el error que estás cometiendo al contratarle seguros a personas que no están capacitadas para venderlos. También platicamos acerca del estigma que persigue a los profesionales de los seguros por culpa de nuestra falta de cultura financiera.

Ahora te voy a decir cómo puedes sacar el mayor provecho tanto de este tipo de productos financieros como del conocimiento de los asesores.

Recordarás que contratar una póliza es transferir la responsabilidad y la consecuencia económica de un evento negativo a la aseguradora. La clave de todo es que sepas qué tipo de responsabilidad y hasta donde se la quieres transferir.

Por ejemplo, para que una póliza de vida se considere adecuada debe cubrir los gastos de tu familia por 5 años. Un asesor profesional de seguros nunca te preguntará ¿de cuánto quieres tu póliza? Sino que te realizará todo un cuestionario que incluirá preguntas que abarcan desde hábitos de conducta y salud, circunstancias patrimoniales pero sobre todo, deseos, aspiraciones y expectativas. No creas que porque se quiere hacer el interesante o hacer una telenovela de tu vida ni iniciar un chismógrafo sino porque necesita saber que tienes, como lo tienes y qué quieres tener para poder hacerte una propuesta.

Esto quiere decir que un asesor profesional de seguros te propondrá una suma asegurada que cubra tus necesidades, es decir, él o ella te dirá de cuánto necesitas tu seguro y no tú mismo lo escogerás ya que todos aquellos que no sepamos de seguros SIEMPRE escogeremos el más barato. Así de sencillo, la decisión de compra que no está informada se basa siempre en el precio sin estudiar las características a detalle y ese es un gravísimo error.

Lo mismo sucede en otro tipo de seguros como los de gastos médicos mayores. Ahí, en ocasiones, pasa al contrario ya que la persona pide el que incluya más cosas. Pero si lo contratas con un profesional de seguros éste te dirá que no necesitas la cobertura en el extranjero, la cual sale en una lana, ya que ni pasaporte tienes y ahí sí sería dinero tirado a la basura.

Otro ejemplo más es cuando llamas al asesor de seguros porque quieres comprar una póliza de vida porque viajas mucho y estás consiente de que tu riesgo de un accidente en la carretera es más alto de lo normal. Cuando el asesor te está aplicando el cuestionario tipo conversación sale que la póliza la quieres para que tu esposa tenga para pagar la escuela de tu hijo ya que también tienes otras pólizas pero esas son para que tenga para comer. Es ahí cuando un buen asesor te ofrecerá una alternativa distinta a la que tú querías pero que se adapta mejor a tu particular necesidad y pondrá a tu disposición una propuesta de póliza que incluye una cobertura de gastos educativos con una póliza de vida pero con la posibilidad de recuperación de dinero si es que no te mueres. Ah ¿verdad que si fue mejor platicar con un asesor? Llegaste pensando que sólo ocupabas una póliza que, si te morías, le diera dinero a tu esposa esperando que efectivamente ella lo usara para la escuela de tu hijo y no se fuera a conseguir un nuevo marido con esa lana (broma ácida). Al final, con una buena asesoría, saliste con una póliza que, si te mueres, le da el dinero a tu esposa pero para lo que quiera ya que cuando tu hijo llegue a la universidad, la aseguradora le dará más lana para que se pague la escuela. Ah pero si no te moriste, cuando tu hijo llegue a la universidad te dará el dinero a ti para que tú le pagues con eso la escuela. Te fue mucho mejor ¿no?

Recuerda que una póliza es un contrato entre tú y una empresa profesional en la materia. Si no te asesoras como debe ser entonces ése contrato lo tienes en desventaja ya que la aseguradora sí sabe de qué está hablando y tú no. Por esta razón debes de tener un asesor de seguros de cabecera y velo justamente como eso, un asesor que te podrá resolver todas las dudas que tengas y que te podrá ofrecer una alternativa que se adapte mejor a tus necesidades ya que existen coberturas que no tienes ni idea de que existen.

Un buen asesor de seguros siempre está en contacto con sus clientes por lo que podrá apoyarte y enseñarte los conceptos y procesos que debes hacer en caso de un siniestro. No hagas tratos con alguien que sabe más que tú, es decir, no contrates una póliza si no te explicaron exactamente qué es lo que estás contratando, cuáles son tus coberturas y derechos así como los procesos para llevarlos a cabo.

Cuando como consumidores veamos a los asesores de seguros como los ven en EUA o Europa, es decir como profesionales de la materia, entonces podremos sacarles el provecho de su conocimiento y podremos nosotros también capacitarnos de primera mano en este tipo de temas tan importantes.

Entonces, transfiere tus riesgos y consecuencias económicas a las aseguradoras pero por medio de alguien que sí le sepa y que te haga una propuesta personalizada. No compres productos de seguros genéricos de ningún tipo. Aplica para las pólizas de tu casa, de tu negocio, de tu coche, etc. Para qué te preocupas del deducible si tu coche trae rastreador, pero debe quedar especificado desde el inicio y un seguro genérico de auto no lo hace, es decir, necesitas una póliza personalizada. Si los seguros de daños requieren estar bien armados, los seguros de personas es INDISPENSABLE sean a la medida.

Quítate el chip de que los seguros son malos y los asesores enfadosos y mejor acércate a ellos para que revisen que las pólizas que tienes sean las adecuadas para ti y, en caso de que no, que te hagan estrategias o propuestas personalizadas.

Si tienes alguna duda específica que quieras resolver o tema que quieras que platique en este espacio pregúntame en mi correo inteligenciaenfinanzas@gmail.com, a mi twitter @RockBrokers o en www.facebook.com/rockbrokers/

Próximamente te diré las fechas para que conozcas las verdaderas finanzas personales.